jueves, 21 de septiembre de 2017

Lady Gaga afirma estar poseída


Lady Gaga dice donar su alma a las 'fuerzas oscuras' dentro de la industria de la música ha resultado en su fibromialgia


Traducción Google Translate. 

Lady Gaga: Fibromialgia es un "castigo" por unirse a los Illuminati.

Lady Gaga cree que su enfermedad es una manifestación física de las fuerzas oscuras que se apoderaron de su cuerpo y alma después de que se unió a los Illuminati a principios de su carrera, según el personal de producción del nuevo documental de Gaga.

El Netflix produjo  Gaga: Cinco pies dos es un retrato documental de las verrugas-y-todo de la estrella con problemas - o al menos parece, con imágenes de ensayos, sesiones de estudio, apariciones públicas, conversaciones nocturnas, citas médicas y múltiples desgarros llorosos.


Describiendo escenas del documental que quedaron en el suelo de la sala de despiece, el personal de producción revela que Lady Gaga buscó el consejo de un sacerdote católico acerca de la posibilidad de someterse a un exorcismo para librarse de la "oscura espiritualidad" que ella dice que " invitó " a su cuerpo a principios de su carrera.


Describiendo el momento en que " donó su alma " a los Illuminati - fuera de un club en el Lower East Side de Nueva York después de realizar un show burlesco en 2006 - Gaga describió la experiencia como " muy real y visceral, no metafórica en absoluto. "


[ Lady Gaga: El príncipe Carlos "no es humano" ]

" Yo acababa de estar en el escenario, era un buen espectáculo, yo estaba en lo alto del amor y el aplauso de la multitud. Estaba afuera encendiendo un cigarrillo, pensando en anotar más cocaína. Yo estaba doliendo por más. Más de todo. Sólo quería sentirme bien. Siente algo. Entonces este hombre, un hombre extrañamente sin edad y con traje, me habló. Estaba apoyado contra la pared, fumando, y me dijo: "Creo que tienes lo que se necesita. ¿Lo quieres?' Le pregunté qué era. Pensé que se acercaba a mí. Pero él sonrió y dijo: "Todo. Éxito. Fama. Riqueza. Poder. ¿Lo quieres todo?'



Lo miré con curiosidad. No pude resolverlo. Luego se quedó allí y cantó una de las canciones de mi rutina antes. Era de otro mundo. Lo miré como si fuera una oscura joya arrastrada desde el océano más profundo. Me puse de rodillas y le pregunté a quién debía alabar.

"Le miré directamente a los ojos y le dije que lo quería todo. 


Le dije que haría cualquier cosa .


Como intérprete luchador que jugaba principalmente en bares de buceo, en clubes burlescos y en revistas nocturnas, Gaga tenía poco éxito comercial o reconocimiento público antes de conocer al hombre que ella describe como " mi príncipe iluminado ".


A cambio de su alma, Gaga fue capaz de crear la música para la que se hizo famosa.


Después de " concluir un trato " con el príncipe fuera del Mercury Lounge en la ciudad de Nueva York, Gaga encontró "el éxito era un cinch ." A cambio de su alma, Gaga fue capaz de crear la música para la que se hizo famosa. De repente colaboradores de alto nivel, productores y promotores se alineaban para trabajar con el desconocido artista burlesco.


Dentro de un año fue una estrella del pop multi-platino, su trabajo llegó a una audiencia de miles de millones de personas en todo el mundo.


" Sus promesas se cumplieron muy rápidamente".


"Al principio pensé que formábamos un buen equipo. Pero no pasó mucho tiempo antes de que empezara a sufrir.


Gaga ha luchado con fuerzas competidoras luchando por la supremacía dentro de sí misma durante años, y ella está frecuentemente en guerra consigo misma en el documental - un lado conducido a realizar, el otro dado a quejarse por el acuerdo podrido que ha sido entregado por las fuerzas oscuras . "



Gaga cree que la enfermedad física, la fibromialgia , una dolencia crónica que dice haber experimentado durante un tiempo, es la manifestación física de su lucha por salir de la industria discográfica de los Illuminati y romper su contrato con el " príncipe oscuro " . 

" Pueden darle poderes especiales, belleza externa, talento y riqueza por un tiempo ... pero no dura ", dijo Gaga. " Esta es la razón por la que tanta gente que se mete en las artes oscuras es tan infeliz. Parpadean como una estrella de la mañana y luego terminan suicidándose o destruyéndose con el abuso de sustancias. "


[ ¿Ha Lady Gaga 'Despertado'? El discurso de la industria musical se vuelve viral ]



Lady Gaga está reestructurando la etapa europea de su Joanne World Tour, citando el " dolor severo " que está afectando " su capacidad para realizar ". En un post de Instagram , con una fotografía de la cantante rezando con sus manos sosteniendo un crucifijo, dijo ella " siempre ha sido honesta " acerca de sus condiciones de salud física y espiritual, y ha estado " buscando años para llegar al fondo de ellos. "

" A medida que me siento más fuerte y cuando me sienta listo, voy a contar mi historia con más profundidad, y planeo tomar esto enérgicamente para no sólo aumentar la conciencia, sino ampliar la investigación para otros que sufren como yo, para que pueda ayudar hacer una diferencia ", escribió Gaga.


Fuente: http://yournewswire.com/lady-gaga-fibromyalgia-illuminati/

sábado, 16 de septiembre de 2017

Martín Lutero y sus diálogos con Satán




Martín Lutero, creador del Protestantismo y de todas las sectas que de allá vinieron, aunque muchos lo nieguen. Indiscutiblemente Lutero fue un poseso. Admitía cínicamente sus conversaciones con el Demonio. Según él mismo dice, él le ordenó suprimir cuatro Sacramentos. En su libro sobre la Misa, dice:

“Estando desvelado, hacia la media noche, el Demonio empezó a disputar conmigo respecto de la Misa. Escúchame, dijo, escúchame oh sapientísimo doctor: durante quince años has celebrado Misa todos los días, ¿qué dirías si todos esos tus. actos, no hubiesen sido sino actos de idolatría?”

En su obra PROPOS DE TABLE dice textualmente:

“El Diablo conduce a los hombres primero a la desobediencia y a la traición como a Judas. Después de esa a la desesperación de manera que acaban por colgarse y estrangularse. Pues la voz del Diablo es de un sonido tan terrible que sucede que los hombres después de un coloquio con él, son encontrados muertos al día siguiente, lo que ha faltado poco para que a mí me suceda muchas veces, según él mismo me ha dicho”.

jueves, 7 de septiembre de 2017

El demonio ¿conspira?




Algunos comentarios publicados en esta entrada nos llevan a pensar que es necesario recordar nociones que deberían ser conocidas y aplicadas por los católicos. Se refieren a la naturaleza del demonio y sus posibilidades de dañar a la humanidad redimida.
La idea de una conspiración infalible supone -implícitamente al menos- el maniqueísmo, el determinismo, la oposición a la realidad de la Providencia divina y la negación de la gracia actual. Esta infalibilidad no puede aceptarse porque implica verdaderas herejías. Ahora, si por conspiración se entiende un plan diabólico esencialmente falible para que la humanidad se condene, que deja abierto el resultado por la indeterminación fruto de la libertad de los seres humanos y la gracia, entre otros elementos, entonces no hay dificultad en admitir esta conspiración. La existencia de este «plan maestro» que Satanás procura actualizar -mediante su acción ordinaria y extraordinaria- es una verdad católica. Pero en este último caso, también hay que advertir sobre un error gnóstico que, bajo pretexto de «Teología de la historia», pretende descubrir en la Revelación contenidos que Dios no ha querido manifestar, pues no ha revelado un plan detallado que podamos conocer en sus pormenores históricos. Las aplicaciones concretas de las grandes verdades reveladas sobre el sentido de la historia que cada uno pueda hacer, siempre tendrán el estatuto epistémico-teológico de simples opiniones y serán discutibles por su naturaleza.

"Los puntos fundamentales de la doctrina católica acerca del diablo son: a) Dios creo los Angeles , que son buenos por naturaleza, pero muchos de ellos pecaron y se hicieron malos deliberadamente; b) no es el diablo quien ha creado la materia y los cuerpos; c) Satanás y sus secuaces han sido castigados por Dios con el infierno, desde donde ponen asechanzas, tientan y persiguen a los hombres en tanto en cuanto Dios se lo permite; d) los demonios, como todos los Ángeles, son espíritus puros, dotados de entendimiento y de voluntad; e) los Ángeles fueron hermoseados por la gracia desde el primer instante de su creación: muchos de ellos cayeron en un pecado de soberbia y se perdieron irremediablemente, porque en virtud de su naturaleza espiritual su libre elección entre el bien y el mal queda inmutable una vez hecha y por lo tanto sin lugar a arrepentimiento; f) el demonio perdió con su pecado los dones sobrenaturales, pero conserva su naturaleza espiritual ricamente dotada de inteligencia y de tenaz voluntad para el mal; g) los demonios odian a los hombres destinados a reemplazarlos en la gloria." (Parente).

"…en sentido estricto, en la doctrina católica la tentación es propia del diablo, el cual, como dice S. Ambrosio, «semper invidet ad meliora tendentibus». Es verdad de fe divina que el demonio tienta a los hombres al mal; y el mismo Jesús en el Padrenuestro nos hace pedir entre otras cosas que Dios no nos deje caer en la tentación […] La tentación de más desastrosas consecuencias fue la de Satanás en forma de serpiente, que tan graves males trajo a nuestros Progenitores y a toda la humanidad (Gen. 3). […]

Santo Tomas prueba que el diablo puede influir en el entendimiento humano, no provocando directamente los pensamientos, sino excitando la fantasía y, por lo tanto, los fantasmas, sobre los cuales trabaja el entendimiento. El diablo puede influir sobre la voluntad por dos caminos indirectos, a saber: por modo de persuasión, presentando a través de la fantasía y del entendimiento un objeto apetecible, o también excitando las pasiones, que mueven y desorientan la voluntad. Todo esto es externo, ya que internamente es siempre y solamente Dios quien mueve. Bajo cualquier influjo diabólico la voluntad no pierde su libertad, por lo que el hombre tentado es siempre responsable de su pecado. Con la gracia divina puede y debe resistir, como enseña la Iglesia, contra las falsas doctrinas de Molinos (DB, 1237, 1257, 1261 ss.). […] Después del pecado original la naturaleza humana resiste con más dificultad a las tentaciones, sobre todo a las más graves; pero Dios concede al hombre de buena voluntad la gracia proporcionada a su necesidad y no permite que sea tentado por encima de sus fuerzas, como afirma S. Pablo (I Cor. 10, 13)." (Parente).

Fuente: InfoCaótica.

jueves, 31 de agosto de 2017

Presentado en Venecia documental sobre el P. Amorth del director de “El Exorcista”





Según parece, y por lo que hemos leído en las críticas de las páginas
especializadas en temas de cine, el documental no ha colmado las
expectativas, pero tengan en cuenta que a Uds. como católicos del
común sí podría aportarles. Por lo tanto, esperaremos a poder verlo.
Se trata del documental “The Devil and Father Amorth”, de William
Friedkin, conocido por haber sido director de la película “El Exorcista”.
Friedkin tuvo la oportunidad de presenciar armado de una pequeña
cámara un verdadero exorcismo, pocos días antes de la muerte del P.
Amorth, si la memoria no nos engaña en Mayo de 2016. De ello habló
en un artículo para la revista Vanity Fair de Diciembre de 2016.
Con base en esa última experiencia ha construido el documental que ha
sido presentado en el Festival de Venecia, en dónde Friedkin ha
concedido la rueda de prensa de rigor. El siguiente es un despacho de
prensa en español de agencia EFE, Ago-31-2017.

Cuando William Friedkin rodó una de las obras de culto del cine de terror, "The Exorcist" (1973), no había asistido a una lucha con el maligno, algo que ha resuelto al grabar una del histórico Gabriele Amorth, presentada hoy en Venecia. "Cuando hice la película no había visto nunca un exorcismo, nos lo inventamos. Era mitología pero esto fue real", dijo en una rueda de prensa en el Festival de Venecia, donde presentó un documental sobre el padre Amorth, histórico exorcista de Roma fallecido hace un año. En la cinta, que ha generado gran expectación, Friedkin presenció el exorcismo oficiado por el sacerdote italiano, que, al admirar su célebre obra, le invitó con la condición de que asistiera sin luces, sin ayudantes y únicamente provisto de una pequeña cámara de vídeo. El resultado es un documental que repasa la vida del célebre exorcista y narra el caso de Cristina, una joven de treinta años de un pueblo cercano a Roma que asegura estar poseída por el diablo y que se somete, esta vez ante la cámara, a su novena sesión. Estremecen sus convulsiones al escuchar los rezos y las plegarias del sacerdote y de sus propios familiares, sus gritos de pánico y la voz con la que, entre alaridos, ella misma se presenta como satanás. "Estoy convencido de que lo que he visto era todo real. La película era todo ficción, los gestos de los personajes, del cura, eran ficticios. No hay nada de malo en ello. Pero en este caso, estábamos ante una realidad y teníamos miedo", reconoció. A pesar de que los gritos de Cristina tienen cierta cadencia cinematográfica, hasta parecer deformados, Friedkin aseguró que la voz no ha sido trucada en absoluto y que, de hecho, la encargada del montaje de la película "quedó muy sorprendida". Explicó que, "al comienzo fue una experiencia terrorífica ver cómo había mutado la personalidad de Cristina" pero destacó que, "una vez superado el miedo inicial", sobre todo sintió "una simpatía y una compasión enorme por esta mujer". "He visto que el mundo podía ser dominado por el mal, que puede golpearnos sin advertirnos", refirió, para asegurar después que "un exorcismo no es un espectáculo". Friedkin encomió la figura del padre Amorth, exorcista jefe de la diócesis de Roma hasta su muerte, el 16 de septiembre del 2016, y destacó su ironía y sentido del humor, que quedan patentes en la grabación, al mostrar al cura haciendo gestos de burla al diablo. 

"Él era un hombre muy divertido, tenía mucho humor y no tenía
miedo del diablo. Yo sí. El consideraba al diablo con ironía.
Puedo decir que tenía una convicción total de su trabajo. Había
hecho muchos exorcismos que para él era divertido, irónico",
subrayó.
En su opinión, Amorth "no trataba el diablo como una potencia
superior del mal, sino como un idiota, un estúpido".
Friedkin, que dijo creer y respetar las enseñanzas de Jesús pese
a no ser católico, afirmó que ha visto "cosas en muchas partes
del mundo" que le han sorprendido, como el budú, pero que
nunca creyó que "hubiera algo de auténtico en el exorcismo"
hasta que conoció a Amorth.
Por esa razón, exhortó a huir del escepticismo, una postura a su
parecer "muy fácil", cómoda, y animó a adoptar una conducta de
curiosidad ante lo desconocido.
El cineasta llegó incluso a preguntar a la prensa si creía en Dios
y en el diablo y, al comprobar que algunos aseguraban tener la
certeza de su inexistencia, les inquirió: "¿cómo podéis saber que
Dios no existe?".
Todos callaron y Friedkin, irónico, se burló de su "silencio".
El documental lleva por título "The Devil ant Father Amorth" y
se ha presentado fuera de concurso en la "Mostra" de cine de
Venecia, que tocará a su fin el próximo 9 de septiembre.

Visto en Secreto Meum Mihi.

jueves, 24 de agosto de 2017

Sobre el empleo del nombre de Dios a manera de conjuro





Por Santo Tomás de Aquino 

Vamos a tratar ahora del empleo del nombre de Dios a modo de conjuro (cf. q.89, introd.). Y acerca de esta cuestión plantearemos tres problemas:

1. ¿Es lícito conjurar a los hombres?
2. ¿Es lícito conjurar a los demonios?
3. ¿Es lícito conjurar a las criaturas irracionales?


ARTICULO 1 

¿Se puede conjurar lícitamente a los hombres?

Objeciones por las que parece que no se puede conjurar lícitamente a los hombres.

1. Porque dice Orígenes en su comentario Super Mt. : Mi opinión es que no está bien que el varón que quiere vivir de acuerdo con el Evangelio conjure a otros. Pues si, según el mandato de Cristo, el jurar no es lícito, tampoco, lógicamente, lo es el conjurar a otro. Por lo cual, sin duda alguna, el Sumo Sacerdote conjuró ilícitamente a Jesús en nombre del Dios vivo.

2. quien conjura a alguien, le hace obrar, en cierto modo, a la fuerza. Pero no es lícito forzar a otro a que haga lo que no quiere. Luego parece ilícito eso de conjurar a alguien.

3. conjurar es inducir a uno a jurar. Pero eso de inducir a otro a jurar es competencia de los superiores, los cuales pueden obligar a jurar a sus súbditos. Luego los superiores, por sus súbditos, no pueden ser conjurados.

Contra esto: está el que incluso nuestras súplicas a Dios las hacemos invocándole por algo sagrado. El mismo Apóstol insta a los fieles invocando la misericordia de Dios, como puede verse en Rm 2, 1. Pero esto tiene todas las apariencias de un conjuro. Luego es cosa lícita conjurar a otros.

Respondo: Que quien, por respeto al nombre de Dios, y para confirmar con la invocación del mismo lo que promete, jura con juramento promisorio, se obliga a cumplir lo prometido, lo que equivale a comprometerse uno mismo a hacer algo sin posibilidad de echarse atrás. Pues bien: así como un hombre puede comprometerse a hacer algo, puede empeñarse también en que hagan alguna cosa otras personas, ya sea por medio de súplicas, si se trata de superiores, ya por medio de mandatos, tratándose de inferiores, como nos consta por lo anteriormente dicho (q.83 a.1). Lógicamente, una y otra disposición, cuando se la confirma mediante la invocación de algo divino, es un conjuro. Difieren, sin embargo, en esto: en que el hombre es dueño de sus propios actos y no de los que otros hombres habrán de realizar. En consecuencia, puede, por la invocación del nombre de Dios, imponerse uno a sí mismo una obligación necesaria; pero no puede imponerla a otras personas, a no ser que se trate de sus súbditos, a los que puede forzar en virtud del juramento prestado. De ahí que si alguien, invocando el nombre de Dios o el de cualquier cosa sagrada, pretende imponer con conjuros la obligación ineludible de hacer algo a quien no es súbdito suyo, como se la impone a sí mismo jurando, el tal conjuro es ilícito, porque usurpa un derecho sobre otra persona que no tiene. En cambio, los superiores, en caso de cierta necesidad, pueden obligar a sus súbditos con tal clase de conjuros. Es más, si únicamente se intenta conseguir, por reverencia al nombre de Dios o alguna otra cosa sagrada, algo de otro, sin imponerle obligación necesaria, tal conjuro, trátese de quien se trate, es lícito .

A las objeciones:

1. Orígenes habla del conjuro con el que se intenta imponer a otro una obligación como la que se impondría uno a sí mismo jurando. Así es, efectivamente, como el Príncipe de los Sacerdotes tuvo la osadía de conjurar a nuestro Señor Jesucristo (Mt 26, 63).

2. Semejante razonamiento sólo es válido si se trata del conjuro que impone necesidad.

3. Conjurar no es inducir a alguien a jurar, sino incitarle a realizar una acción valiéndose de una fórmula semejante al juramento que uno hace. Sin embargo, no es lo mismo el conjuro empleado para con Dios y para con los hombres: pues con el conjuro intentamos mudar en otra la voluntad humana por el respeto que se debe a lo sagrado, lo que, indudablemente, no pretendemos hacer cuando se trata de Dios, cuya voluntad es inmutable. El hecho, no obstante, de alcanzar alguna cosa de Dios en todo conforme con su voluntad eterna no se debe a nuestros méritos, sino a su bondad.


ARTICULO 2 

¿Es lícito conjurar a los demonios?

Objeciones por las que parece que no es lícito conjurar a los demonios.

1. Dice Orígenes en su comentario Super Mt. : Es una práctica judía, no un poder dado por el Señor, eso de conjurar a los demonios. Pero no debemos imitar los ritos judíos, sino servirnos más bien del poder que Cristo nos ha dado. Luego no es lícito conjurar a los demonios.

2. muchos, con encantamientos nigrománticos, invocan a los demonios en nombre de algo divino, y esto y no otra cosa es lo que entendemos por conjuro. Si, pues, es lícito conjurar a los demonios, también lo es el empleo de encantamientos nigrománticos. Pero esto último es evidentemente falso. Luego también lo primero.

3. todo el que conjura a alguien se asocia por esto mismo, en cierto modo, con él. Pero es ilícita la asociación con los demonios, según aquello de 1Co 10, 20: No quiero que os asociéis con los demonios. Luego no es lícito conjurar a los demonios.

Contra esto: está lo que leemos en Me, últ., 17: En mi nombre arrojarán los demonios. Pero el conjuro consiste en inducir a otro a hacer una cosa en nombre de Dios. Luego es lícito conjurar a los demonios.

Respondo: Que, conforme a lo que expusimos (a.1), son dos las clases de conjuro: una, la que se emplea a modo de súplica o de instigación por respeto a alguna cosa sagrada; otra, la empleada a modo de compulsión. Pues bien: del primer modo no es lícito conjurar a los demonios, porque tal conjuro es, según parece, indicio de cierta benevolencia o amistad, con la que lícitamente no se les puede tratar. Del segundo modo, en cambio, esto es, por compulsión, nos es lícito usar del conjuro para unas cosas; pero para otras, no. La razón de esto es que los demonios son, en el curso de la vida presente, nuestros enemigos. Y que sus actos no están sometidos a lo que nosotros disponemos, sino a la disposición de Dios y de los santos ángeles, porque, como dice San Agustín en III de Trinit. : El espíritu desertor es regido por el espíritu justo. Podemos, según esto, conjurándolos por el nombre de Dios, expulsarlos como a enemigos, para que ni espiritual ni corporalmente nos dañen. Obramos así de acuerdo con el poder que nos dio Cristo, como leemos en Lc 10, 19: He aquí que yo os he dado virtud para andar sobre serpientes y escorpiones y sobre toda potencia enemiga, y nada os dañará . No es lícito, sin embargo, conjurarlos para aprender algo o para obtener por su medio alguna cosa, porque esto equivaldría a mantener relaciones con ellos, a no ser, tal vez, que, por especial inspiración o revelación divina, algunos santos se sirvan de la obra de los demonios para algunos efectos. Así, se cuenta del bienaventurado Jacobo que hizo traer a su presencia a Hermógenes por medio de los demonios.

A las objeciones:

1. Orígenes no habla del conjuro que se hace imperativamente, por compulsión, sino más bien del que se hace a modo de súplica benévola.

2. Los nigromantes utilizan los conjuros e invocan a los demonios para alcanzar algo de ellos, lo cual es ilícito, como acabamos de decir. Por eso dice el Crisóstomo, comentando aquellas palabras del Señor (Mc 1, 25): Cállate y sal de este hombre. Se nos da aquí una norma saludable: la de no creer jamás a los demonios, por grande que sea la verdad que nos anuncian.

3. Tal razonamiento es válido tratándose del conjuro con que se pide ayuda a los demonios para hacer o conseguir alguna cosa, lo que, según parece, es mantener alguna clase de relaciones con ellos. En cambio, el expulsar a los demonios, conjurándolos, es desechar toda asociación con ellos.


ARTICULO 3 

¿Es lícito conjurar a las criaturas irracionales?

Objeciones por las que parece que no es lícito conjurar a las criaturas irracionales.

1. Porque el conjuro se hace por medio de palabras. Pero en vano se dirige la palabra al que no entiende, cual es, pongamos por caso, la criatura irracional. Luego es vano e ilícito conjurar a las criaturas irracionales.

2. parece que el conjuro compete al mismo a quien pertenece el juramento. Pero el juramento no pertenece a las criaturas irracionales. Luego tampoco es licito, según parece, valerse para con ellas de conjuros.

3. como consta por lo dicho (a.1.2), hay dos clases de conjuros. Uno es el conjuro a manera de súplica, del que no podemos servirnos para con la criatura irracional, que no es dueña de sus actos. Otro es el conjuro a modo de compulsión, que tampoco, según parece, podemos emplear para con ella, porque el mandar a las criaturas irracionales no es cosa nuestra, sino de aquel de quien se dice (Mt 8, 27): He aquí que los vientos y el mar le obedecen. Luego de ninguna manera, al parecer, es lícito conjurar a las criaturas irracionales.

Contra esto: está el que San Simón y San Judas, según se cuenta, conjuraron a los dragones y les mandaron retirarse a lugares desiertos.

Respondo: Que las criaturas irracionales son gobernadas por otro en sus propias operaciones. Ahora bien, una misma es la acción del ser que es gobernado o movido y la de quien lo gobierna y mueve, lo mismo que el movimiento de la saeta es igualmente operación del arquero. De ahí el que la acción de las criaturas irracionales no se atribuya sólo a ellas, sino que principalmente se atribuye a Dios, por cuya disposición se mueven todas las cosas. Interviene también en esto el diablo, el cual, por permisión divina, se vale de algunas criaturas irracionales para hacer daño a los hombres.

Así, pues, el conjuro que se dirige a las criaturas irracionales puede entenderse de dos maneras. Una, en cuanto dirigido a la criatura irracional en sí considerada, y en este sentido sería inútil. Otra, en cuanto referido a aquel que gobierna y mueve a la criatura irracional. Son también dos, según esto, los modos de conjurar a las criaturas irracionales. Uno de ellos, a modo de súplica dirigida a Dios directamente; tal es el caso de aquellos que, invocando a Dios, hacen milagros. El otro, a modo de compulsión, referida al diablo, que se sirve de criaturas irracionales para hacernos daño. Este es el modo de conjurar que emplea la Iglesia en los exorcismos para liberar a las criaturas irracionales del poder diabólico . Téngase en cuenta, sin embargo, que no es lícito conjurar a los demonios solicitando su ayuda.


A las objeciones: es evidente por lo expuesto.

Fuente: http://www.almudi.org/Recursospredicacion/STh.zip/c/c90.asp 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Exorcista habla sobre “Annabelle 2”, sus inexactitudes y la acción real del demonio


Annabelle Creation Poster / Crédito: Dominio Público



El pasado 11 de agosto se estrenó en varios países de América el filme de terror y suspenso “Annabelle: Creation”, el cual revive temas como la posesión e infestación demoníacas. Por tal motivo, un exorcista decidió exponer su punto de vista sobre la película, advertir de algunas inexactitudes cometidas y de la acción real del demonio.

Dirigida por David F. Sandberg, “Annabelle: Creation” es en realidad una precuela de la exitosa película “Annabelle” de 2014, que es en sí misma una precuela de “El Conjuro” (2013) y el “El Conjuro 2” (2016).

El filme se basa en un caso real que cuenta la historia de la infestación demoníaca (cuando el demonio posee un lugar y objetos) de una misteriosa muñeca de nombre Annabelle, que pondrá los ojos sobre unas niñas huérfanas alojadas en el hogar del fabricante de muñecas Samuel Mullins y su esposa Esther. La pareja había perdido 12 años atrás a su pequeña hija Bee en un trágico accidente automovilístico.  

En entrevista de Kathy Schiffer para el National Catholic Register, el sacerdote y experimentado exorcista, Padre Robert, indicó que tras haber visto todas las películas anteriores de esta franquicia, estuvo de acuerdo en que “Annabelle: Creation” era en gran medida fiel a las enseñanzas de la Iglesia Católica con respecto a la posesión y el exorcismo, sin embargo también halló algunas inexactitudes.

El sacerdote pidió expresamente durante la entrevista que no se publique su nombre completo ni su ubicación debido a la naturaleza de su ministerio. Su trabajo se basa en la formación de sacerdotes católicos en el Instituto de Exorcismo para América del Vaticano, donde se aprenden los secretos de este antiguo rito.

Según el Padre Robert, los escritores de la película “hicieron su tarea” y comprendieron que el demonio solo podía entrar en la casa de los Mullins si es que era invitado por ellos.

Por su parte, Miranda Otto, quien interpreta a Esther en la película, explicó que “como la mayoría de los padres, ellos también estaban devastados. Pero a diferencia de la mayoría, decidieron que harían cualquier cosa para tenerla (a su hija) de vuelta. Básicamente, oraban, llamando a cualquier tipo de poder que les permitiera verla o sentir su presencia. Pero al hacerlo, evocaron ciertos espíritus que no son del tipo que les gustaría recibir en su hogar”.

Doce años después del trágico accidente, los padres en duelo buscan consuelo al abrir su casa a la Hermana Charlotte y a varias niñas de un orfanato que había sido cerrado. Cuando una de las chicas mira al closet y ve a la muñeca poseída, Annabelle, la muñeca mira a las chicas y desencadena una tormenta de terror.

Para confirmar la acción del demonio en casa de los Mullins, el Padre Robert recordó dos casos que conoció personalmente. En ambos, dos mujeres jóvenes sin darse cuenta de la gravedad de su petición, invitaron a “cualquier ser espiritual” para ayudarles. La consecuencia fue que exhibieron síntomas de posesión demoníaca y requirieron un exorcismo.

Algunas inexactitudes del filme (Advertencia de spoiler)

El Padre Robert y Schiffer estuvieron de acuerdo en que “Annabelle: Creation” era, en su mayor parte, fiel al entendimiento católico del exorcismo, sin embargo, algunas inexactitudes los colocaron alerta.

1. ¿Una religiosa que confesaba?

Hubo una escena en la que la Hermana Charlotte, interpretada por Stephanie Sigman, escuchaba una especie de confesión de uno de los pequeños a su cargo. Por supuesto, había diferencias con la confesión regular realizada por un sacerdote: la hermana y la jovencita se sentaron espalda con espalda, no en un confesionario.

Pero el concepto de confesión se renovó cuando la hermana Charlotte dijo: “Bueno, por tu penitencia...”. Durante la película, el Padre Robert consideró altamente improbable que una hermana se pusiera en la posición de aparecer para realizar una función sacramental que requiere un sacerdote.

2. La Hermana Charlotte llevaba un hábito religioso contemporáneo


Sobre la base de los estilos de vestir, los automóviles clásicos y la granja victoriana, parece que “Annabelle: Creation” se establece en el siglo XX. Sin embargo, la Hermana Charlotte lleva lo que parece un hábito religioso contemporáneo.

Tanto el director David Sandberg y la actriz Stephanie Sigman (Hermana Charlotte) dijeron en una entrevista que habían mirado fotos de monjas en diferentes hábitos y eligieron un traje sencillo que haría más fácil actuar el papel.

3. Disposición del objeto infestado

En "Annabelle: Creation", dos sacerdotes vienen a la casa para bendecir a la muñeca Annabelle y para rociar con agua bendita antes de que sea ocultada en un armario.

El Padre Robert estaba convencido de que un exorcista nunca dejaría un objeto infestado allí intacto para ser encontrado por alguien en el futuro: “Tienes que sacar la maldición del objeto. Podrías quemarlo o desarmarlo”, indicó.

4. La escena del espantapájaros y el demonio de Tasmania

Una escena en la que un espantapájaros estaba infestado por un espíritu maligno y se movía de su posición original pareció improbable, dijo el Padre Robert. Del mismo modo, no estaba convencido cuando el demonio comenzó a crecer y asumió una semejanza física a un “demonio de Tasmania”.

5. Una posesión demoníaca sin permitírselo al demonio

En una escena, un niño es poseído cuando se encuentra en presencia de un demonio que se manifiesta como niña. El Padre Robert rechazó la idea de que un espíritu maligno pudiera habitar el cuerpo de un niño, ya que, como él explicó anteriormente, un espíritu maligno solo entrará en una persona si es invitado.

Fuente: Aciprensa.

domingo, 13 de agosto de 2017

LAS EXPERIENCIAS DE DOS EXORCISTAS


Resultado de imagen para exorcismo


La ouija, el aborto, la eutanasia, la pornografía y las drogas abren la puerta a los demonios.

Vincent Lampert es el exorcista de la archidiócesis de Indianápolis. Gary Thomas es el exorcista de la diócesis de San José. Su aprendizaje en 2005 en Roma fue la base para el thriller de 2011 «El rito», protagonizado por Anthony Hopkins.

(ReL/InfoCatólica) Han sido testigos de toda la variedad de recursos del terror de Hollywood, incluida la levitación. Han sido adiestrados por un maestro exorcista en Roma, y han orientado a cientos de personas bajo influencia demoniaca. Son humildes, y aunque reconocen al mal personificado, nunca se asustan, porque el sacrificio de Cristo ya ha derrotado al mal.
Vincent Lampert Aunque los últimos Papas han insistido en la importancia de los exorcismos, a menudo son mal comprendidos tanto en el interior de la Iglesia como en el mundo. Para iluminar este vital ministerio, recientemente tuvimos la oportunidad de hablar con dos de los más experimentados exorcistas de Estados Unidos.
Vincent Lampert es el exorcista de la archidiócesis de Indianápolis. Tiene diez años de experiencia tratando con lo demoniaco, y ha dado numerosas conferencias sobre el asunto, divulgando sus conocimientos y su experiencia.
Gary Thomas es el exorcista de la diócesis de San José (California). Su aprendizaje en 2005 en Roma fue la base para el thriller de 2011 «El rito», protagonizado por Anthony Hopkins.

-¿Cómo se introdujeron en el ministerio del exorcismo?

-Lampert: No es algo que yo buscara. En 2005 mi obispo me encargó este ministerio porque quería un sacerdote que creyese en la realidad del demonio, pero que no corriese a aceptar que cualquiera que acudiese a él estaba realmente poseído. Un exorcista está entrenado de muchas formas para ser, antes que nada, escéptico. Tuve la suerte de formarme con un experimentado exorcista en Roma durante un periodo de tres meses en 2006 y de asistir a 40 exorcismos.

Gary Thomas

 -Thomas: Yo no busqué de ninguna manera este cargo, más bien simplemente «me llegó». Al principio, en febrero de 2005, mi obispo le pidió a mi mejor amigo que fuese exorcista. Era un candidato fantástico y habría sido un magnífico exorcista por sus cualificaciones académicas y sus talentos personales. Sin embargo, tras discernirlo, decidió declinar la invitación y me informó. Yo simplemente dije: «Yo podría ser el exorcista»... y el resto es historia. Él informó al obispo con mi autorización y fui enviado a Roma, donde recibí el curso de exorcismos del seminario Regina Apostolorum. Durante ese tiempo, practiqué con un exorcista italiano durante tres meses y medio, durante los cuales tuve tiempo para rezar, estudiar y aprender este ministerio.

-Muchos hoy en Estados Unidos (incluso en la jerarquía de la Iglesia) son escépticos sobre la existencia de los demonios y el ministerio del exorcismo. Como exorcistas cualificados y experimentados, ¿qué dicen a esto?

-Lampert: Mucha gente dentro y fuera de la Iglesia considera la práctica del exorcismo pasada de moda. Sin embargo las Escrituras incluyen numerosos relatos del choque entre el Reino de Dios y el reino de Satanás. El nombre de «Jesús» significa «Dios salva». Si negamos la realidad del malvado, entonces negamos la necesidad de que Cristo sea nuestro Salvador.
-Thomas: Lea los Evangelios: Cristo practicó exorcismos y los demonios le reconocieron.

-¿Ha cambiado la actitud en la Iglesia en los últimos años?

-Thomas: Hay muchos católicos que no creen en la personificación del mal, esto es, en Satanás y en el ámbito demoniaco. En la Iglesia postconciliar la definición de pecado se desfiguró y el concepto del mal personificado se convirtió en algo vago; y esto en numerosos ámbitos de la Iglesia, incluyendo los seminarios, donde dejó de insistirse en la escatología y en sus temas relacionados. Sin embargo, creo que ha habido un cambio en los últimos años, hay más sacerdotes que creen en la personificación del mal. Desde 2011 la Iglesia en Estados Unidos a quintuplicado el número de los exorcistas conocidos, principalmente porque los obispos reciben muchísimas solicitudes de investigación de actividad demoniaca.

-¿Está creciendo la actividad demoniaca?

-Lampert: Sí, aunque el incremento de la actividad demoniaca no es meramente porque el demonio lo esté «haciendo mejor», sino también porque hoy más gente quiere jugar su juego mediante actividades que abren la puerta al mal en sus vidas.
La influencia demoniaca se divide en dos categorías: ordinaria y extraordinaria. La influencia ordinaria puede describirse como la tentación normal, y la influencia extraordinaria se divide en cuatro categorías principales: infestación, vejación, obsesión y posesión.

-¿Pueden describir brevemente las características de cada una de ellas?

-Lampert: La infestación describe la presencia del mal asociado a un lugar u objeto específicos. Los demonios pueden atormentar a las personas con ruidos inexplicables, como pisadas, golpes en las paredes, sonido de cadenas, voces misteriosas, gritos y carcajadas. La infestación también incluye desplazamiento de objetos, cuadros que se caen de las paredes, muebles que se mueven, levitación de objetos, etc.
La vejación es la acción mediante la cual el diablo y los demonios atacan y hostigan físicamente a las personas mediante cortes o quemaduras, arañazos, punzadas, mordiscos, golpes que dejan cardenales, llagas inflamadas o sanguinolentas, tatuaje de letras en la piel utilizando palabras o signos que pueden mantenerse un tiempo o desaparecer de golpe.
La obsesión se refiere a ataques mentales en los cuales los demonios atacan los sentidos externos e internos de alguien. Los demonios atacan los sentidos externos mediante visiones terroríficas o tentadoras, ruidos molestos, cantos blasfemos y obscenos y toques físicos. En cuanto a los sentidos internos, la imaginación puede llenarse de pensamientos o imágenes a la vez terribles y racionalmente absurdas. Como la obsesión cambia de grado, es una de las más difíciles de probar, más que la vejación e incluso que la posesión demoniaca.
Durante la posesión, los espíritus diabólicos o malignos toman el control del cuerpo de la persona, de modo que la persona se ve incapaz de actuar. Los demonios pueden controlar todo el cuerpo, haciendo que el individuo hable, camine o haga gestos obscenos. Quienes sufren una posesión demoniaca pueden perder total o parcialmente la conciencia de lo que está sucediendo.

-¿Pueden los demonios leernos el pensamiento?

-Lampert: Los demonios no saben lo que estamos pensando. Son criaturas inteligentes que pueden utilizar su razón para deducir lo que podemos estar pensando o cómo podríamos actuar. Solo Dios conoce la mente de las personas.

-Un escéptico podría decir que quien padece una obsesión o posesión realmente sufre problemas mentales. ¿Cómo los distinguen?

-Thomas: Un exorcista está entrenado para ser, ante todo, escéptico. Yo consulto con profesionales para descartar causas naturales antes de dar un paso hacia las preternaturales. Cuento con un médico generalista, un psiquiatra y un psicólogo clínico a quienes consulto caso por caso. Todo depende de las circunstancias. Hay indicadores clave de implicación demoniaca: aversión a los sagrado, fuerza física desproporcionada, conocimiento de cosas ocultas, dominio de lenguas extranjeras desconocidas por la persona (incluidos latín y griego), espuma en la boca y movimientos del cuerpo de tipo epiléptico sin ninguna clase de estimulación.
-Lampert: Antes de confirmar la implicación demoniaca, un exorcista consulta con expertos en salud mental y médica para valorar el caso. Busca cualquier posible causa física o mental que explique lo que está sucediendo. He aquí el protocolo que se sigue antes de practicar un exorcismo:
  • Examen físico riguroso por un médico cualificado, consultándose a especialistas si es necesario.
  • Examen psicológico riguroso por un psicólogo clínico cualificado o un psiquiatra.
  • Historial de contacto con demonios, satanismo, lo oculto, brujería o cualquier rito de religiones orientales que cultiva la relación con «dioses» y «diosas».
  • Normalización de la vida espiritual y sacramental del energúmeno.
  • Listado de los signos extraordinarios de posesión del Ritual de Exorcismos.
  • Conformidad con la legislación diocesana y los procesos canónicos.
  • Redacción de una carta al obispo sobre la necesidad de un exorcismo mayor.

-¿Puede describir el proceso de un exorcismo?

-Lampert: Primero me preparo a mí mismo confesándome, celebrando misa y dedicando un tiempo a la oración. Luego decido dónde tendrá lugar el exorcismo. Siempre elijo un lugar sagrado. Los pasos son los siguientes. El rito empieza con aspersión de agua bendita, seguida de la recitación de las letanías de los santos, salmos, Evangelios, el Credo de los Apóstoles y la renovación de las promesas del bautismo. Después de bastantes oraciones, a la persona afectada se le muestra un crucifijo, que representa la victoria de Cristo sobre el diablo. Siguendo nuevas oraciones del exorcismo, se le ordena al diablo, en el nombre de Cristo, que salga de la persona atribulada.

-¿Cuáles son las manifestaciones más extremas de posesión de las que han sido testigos?

-Lampert: He visto cosas como fuerza sobrehumana, ojos en blanco, gritos y carcajadas descomunales, voces sobrenaturalmente altas o bajas, espumarajos por la boca, olor nauseabundo, dislocación de la mandíbula y levitación.

-¿Levitación?

-Lampert: Sí, durante un exorcismo en Roma, el demonio se agitó mucho durante las oraciones de liberación. Los golpes violentos y las obscenidades continuaron hasta que todo se calmó y la poseída empezó a elevarse en su silla. Esta manifestación la hizo el demonio en un intento de interrumpir la oración y atemorizar a quienes estaban en la habitación.
-Thomas: Yo he tenido personas que conocían lenguas extranjeras que antes desconocían, ataques físicamente violentos pese a las sujeciones, movimientos de culebra, rostro de serpiente durante las oraciones de liberación y rechazo virulento a la Eucaristía.

-¿Creen los demonios en la Eucaristía?

-Thomas: Por supuesto, los demonios creen en la Presencia Real y con frecuencia muestran una aversión violenta y dramática a ella.

-¿Qué produce la implicación demoniaca? ¿Qué debe evitarse?

-Thomas: Las tablas de ouija, la magia negra, las sesiones espiritistas, los videojuegos violentos, el Charlie Challenge, las cartas del tarot y cualquier instrumento que pueda congregar a algún tipo de espíritu evitando a Dios en la forma que sea.
-Lampert: La gente puede pensar que estas cosas son solo diversiones y entretenimientos, pero la verdad es que coquetean con el mal y pueden meterlos en problemas.
-Thomas: También la pornografía y las drogas pueden abrir puertas a lo demoniaco, especialmente algunas drogas como la cocaína o las metanfetaminas. En algunos casos se les añaden maleficios para que sean más adictivas.

-Maleficios, hechizos, rituales satánicos y magia negra: ¿suceden hoy o son sólo viejas supersticiones?

-Thomas: Sí, hay gente que sabe cómo hacer hechizos y magia de esa clase.
-Lampert: Estas cosas son todas reales. Pienso que solo son eficaces si somos débiles en nuestro compromiso con Dios. No podemos controlar lo que hace otra persona, ni siquiera si nos hacen un mal de ojo. Pero podemos convertir sus acciones en insignificantes poniéndonos la armadura de Dios.

-¿Cuánto dura una posesión? ¿Basta con un exorcismo?

-Thomas: Las posesiones pueden durar años o incluso periodos de tiempo enteros, según la situación del individuo y su estilo de vida. Rara vez «basta» con un exorcismo, porque normalmente hay varios demonios con una jerarquía organizada.

-Un exorcismo prolongado parece algo agotador. ¿Cómo se relajan después de algo así?

-Lampert: ¡Busco el Dairy Queen [restaurante de comida rápida] más cercano!

-Antes comentaron que el declive de la moral social está ligado al incremento en la actividad demoniaca. ¿Cuáles son los indicadores clave en la sociedad actual? Por ejemplo, ¿hay algo diabólico en el aborto?

-Thomas: El aborto es una puerta abierta al demonio porque implica la destrucción de un ser humano inocente. La nueva ley en California que legaliza el suicidio asistido es también una puerta de entrada por la misma razón. Este declive de la moralidad crece rápidamente y ofrece a Satanás la oportunidad de poner un pie en la vida familiar. No creo que la mayoría de los partidiarios del «derecho a decidir» se den cuenta de esto. Es parte de la seducción de Satanás, que oculta su presencia en estas «decisiones».
-Lampert: Cualquier cosa que ataque la vida humana debe considerarse diabólico, porque la persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios. Dicho esto, siempre hay que distinguir entre el mal como una acción de nuestro libre albedrío y el mal que es resultado de la actividad demoniaca.

-¿Pueden infestarse otros objetos inanimados?

-Thomas: Por supuesto. Hace un par de años, un conocido mío compró una figura de un hada en una librería New Age. Tras experimentar numerosas y extrañas molestias en su casa, aconsejé a la familia que tirasen todo lo que hubiesen adquirido en esa tienda. Al ir a tirar esa imagen, se hizo añicos, apareciendo un mini-amuleto satánico de un sacerdote sin cabeza con sus manos pegadas a un altar. Nunca había visto nada tan repulsivo y grotesco. En cuanto los objetos fueron bendecidos y tirados a la basura, las molestias cesaron.

-¿Advierten ustedes contra la meditación oriental, como el yoga?

-Lampert: La cuestión no son los beneficios que produzcan los ejercicios de yoga. El problema está en las llamadas a energías, espíritus o fuerzas que se hacen durante esas prácticas.
-Thomas:  Cuando alguien que practica yoga reconoce y llama a espíritus o energías vinculados a determinados ejercicios, esto produce serios problemas. Lo sé por experiencia, porque he tenido gente que era ferviente practicante de yoga que vino a mí con problemas cuando rindieron tributo a los dioses vinculados a los movimientos del yoga.

-¿Alguna vez han tenido miedo?

-Thomas: No, debo ser especial porque nunca tengo miedo. Soy humilde y muy respetuoso con el mal personificado, porque sin Nuestro Señor no tengo ninguna oportunidad, pero con Él no tengo nada que temer.

-Por último, ¿cuál es la mejor defensa contra las fuerzas del mal?

-Thomas: Hay cuatro medios ordinarios de protección contra el Demonio: una vida de oración, una vida de fe, una vida moral y una vida sacramental. Haz todo eso y te habrás construido la armadura de la Fe contra las fuerzas del infierno.
Lampert: La mejor defensa contra el demonio es dedicarnos devotamente a las cosas de Dios y pensar en los aspectos positivos de la vida: «Todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de vuestros pensamientos» (Filipenses 4, 8).

Fuente: InfoCatólica.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Los Demonios




por Cornelio A. Lápide


PARTE I

¿HAY DEMONIOS?

No hay duda que hay espíritus malhechores que se llaman demonios, pues la Sagrada Escritura nos lo atestigua y todas las naciones lo han unánimemente reconocido.

Las naciones paganas han creído en la existencia de ciertos genios, unos buenos y otros malos; deduciendo de esto que era preciso ganar el afecto de los buenos con respetos, ofrendas y oraciones, y apaciguar la cólera y la malignidad de los malos. De ahí nacieron la idolatría, el politeísmo, las prácticas supersticiosas, la magia, adivinación, etc. Esta creencia ha sido también la de los filósofos paganos…

La revelación ha venido a ilustrarnos sobre la existencia de los demonios. Moisés nos dice que la primera mujer fué engañada y desobedeció a Dios por sugestiones de un enemigo pérfido oculto bajo la forma de serpiente. (Gen. III. 1). Dice el libro del Deuteronomio que los israelitas inmolaron sus hijos e hijas a los demonios.

Jesucristo ha hablado de la existencia de los demonios; los arrojaba del cuerpo de los poseídos. También nos hablan de ellos los Apóstoles. La existencia de los demonios es un dogma de la Iglesia católica…

¿QUÉ SON LOS DEMONIOS?

Demonio quiere decir espíritu, genio, inteligencia: así es que esta palabra, que significa un ser dotado de conocimiento, nada tiene de odioso en sí mismo. En el Nuevo Testamento, el nombre de demonio se toma siempre a mala parte, significa un espíritu malo, enemigo de Dios y de los hombres…

Al principio de la creación, Dios sacó los ángeles de la nada, como todo lo demás. Los hizo buenos; porque Dios no puede ser el autor de ninguna cosa mala. Está escrito que todas las obras de Dios eran muy buenas: (Gen. I. 31).

La Escritura nos enseña qne desde el momento de su creación todos estos ángeles, que eran casi innumerables, se hallaron colocados en el cielo. Nos enseña también que muchos de entre ellos se rebelaron contra su Criador, y que en castigo de su crimen fueron condenados a eternos suplicios. A estos últimos aplica la Escrituro el nombre de demonios. Los demás ángeles permanecieron fieles a Dios, y fueron confirmados en la gracia.

Por su naturaleza los ángeles son espíritus inteligentes, activos, inmortales, desprendidos de toda materia, y destinados por Dios a vivir y a alimentarse puramente de la contemplación…

Los ángeles son las criaturas que más de cerca se parecen a la majestad divina, infinita en perfecciones. Dios los ha creado para formar su corte. Y es una cosa segura que la munificencia de Dios ha derramado a manos llenas sobre aquellas hermosas inteligencias los dones naturales de que hemos recibido algunas partículas.

Al caer, nada han perdido los ángeles rebeldes de su naturaleza, de su vasta inteligencia, de su agilidad, de su espiritualidad; no han perdido más que su inocencia, su hermosura, su felicidad. Bien es verdad que para ellos es una pérdida inmensa ¿Qué ha sido de estos ángeles caídos? Nos lo dice San Agustín. El demonio es el doctor de la mentira, el adversario del género humano, el inventor de la muerte, el preceptor del orgullo, el príncipe de la malicia, el autor de los crímenes, el príncipe de todos los vicios, el instigador de los vergonzosos deleites. ¿Puede darse nada más corrompido ni más malo que nuestro enemigo?

La Sabiduría pinta a los demonios del modo siguiente: Son monstruos de una especie desconocida, llenos de un furor inaudito, respiran llamas, vomitan negro humo, y lanzan de sus ojos horribles centellas; no sólo pueden exterminar con sus mordeduras, sino que únicamente con su vista pueden matar de espanto.

Jesucristo y sus apóstoles atribuyen a los demonios los mayores crímenes, la incredulidad de los judíos, la traición de Judas, la ceguedad de los paganos, las enfermedades crueles, las posesiones y las obsesiones. Llaman a Satanás padre de la mentira, príncipe de este mundo, príncipe del aire, antigua serpiente, diablo.

En los exorcismos, el demonio es llamado espíritu inmundo, miserabilísimo, tentador, engañoso, padre de la mentira y de las herejías, feroz, serpiente, autor de la impudicicia, ser desprovisto de prudencia, insensato, devastador, horrible, afeminado, envenenador, monstruo de los monstruos, ser arrojado del paraíso, de la gracia de Dios, de la mansión de la felicidad, de la asamblea y de la sociedad de los ángeles, criatura reprobada y maldita de Dios por la eternidad, orgullosa, infame, llena de crímenes, de abominaciones y de blasfemias, cubierta de maldiciones, cargada de excomuniones y merecedora de los fuegos del infierno. He aquí los nombres y los títulos que la Iglesia da al demonio, apostrofándole en los exorcismos, por ellos, juzgad lo que es efectivamente.

CAUSAS DE LA CAÍDA DE LOS DEMONIOS.

Tertuliano, San Basilio, San Cipriano, San Bernardo, el abate Rupert, Suarer, y una multitud de teólogos, dan como probable que lo que hizo pecar a Lucifer en el cielo y le llevó al orgullo, fué la envidia que experimentó en el momento en que Dios le reveló que su Hijo se haría hombre, y le mandó sujetarse a Jesucristo encarnado. Tuvo envidia de que el Hijo de Dios tomase la naturaleza humana, y no pudo sufrir ser pospuesto al hombre, él, el más noble, el más hermoso y el más inteligente de los ángeles; no pudo sufrir esta unión hipostática del hombre con el Verbo; deseó que esta unión se verificase en él mismo, y se negó a reconocer por superior suyo al hombre hecho Dios por la encarnación, no habiendo Dios querido acceder a su deseo, Lucifer se rebeló contra él y contra Jesucristo, y aconsejó a los ángeles que le siguiesen en su rebeldía. En su carta a los Hebreos, parece que San Pablo favorece este sentimiento: Y otra vez Dios al introducir a su primogénito en el mundo, dijo: Adórenlo todos los ángeles de Dios. Los ángeles que adoraron los secretos de Dios, se sometieron su voluntad y reconocieron por dueño suyo a Jesucristo hecho hombre, fueron conservados en su feliz estado; aún más, fueron elevados hasta lo más alto de los cielos y confirmados en la gracia.

El orgullo es el que hizo caer al ángel desgraciado, que ha sido comparado, a causa de sus luces, a la estrella de la mañana. ¿Cómo, dice Isaías, caíste del cielo, oh lucero, tú que tanto brillabas por la mañana? ¿Cómo fuiste precipitado por tierra? (XIV. 12). ¿Cómo, o Lucifer, te has vuelto tenebroso y eres el espíritu malo de las tinieblas? ¿Cómo has caído del punto más alto al grado más bajo, de la gloria a la ignominia, de la vida a la muerte, del cielo al infierno?

El príncipe de los ángeles rebeldes se llama Lucifer, porque brillaba de gracia y de gloria en el cielo, como brilla en el firmamento la estrella de la mañana, que se llama Lucifer, esto es, porta-luz.

Esto, en sentido místico, significa que la ruina de Lucifer tuvo lugar en la aurora, esto es, en el mismo principio de la creación del mundo.

Lucifer, continúa Isaías, tú decías en tu corazon: Escalaré el cielo y levantaré mi trono sobre los astros de Dios: (XIV. 14). ¿Cómo has caído, tú que eras el sello de la imagen de Dios? Esto es, ninguna criatura se parecía más a Dios que tú; estabas lleno de sabiduría y colmado de hermosura; vivías en medio de las delicias del paraíso de Dios; en tus vestiduras brillaban toda suerte de piedras preciosas; perfecto has sido en tus obras desde el día de tu creación, y has permanecido tal hasta que la maldad se ha hallado en ti. (Ezech. XXVI1I. 12-15). Y ¿cuál ha sido esta iniquidad, sino haberte mirado demasiado a ti mismo y haberte hecho un lazo con tu propia excelencia?

Desgraciada, cien veces desgraciada, exclama Bossuet, la criatura que no quiere mirarse en Dios, y fijándose en sí misma, se separa del manantial de su ser, que lo es también, por consiguiente, de su perfección y de su felicidad, este orgulloso, que se había constituido en Dios de sí mismo, puso el ciclo en rebelión; y Miguel, que se halló a la cabeza del orden en que esta rebelión hacia tal vez más prosélitos, exclamó: ¿Quién es como Dios? ¿Quis ut Deus?

Y de esto le viene el nombre de Miguel, esto es: ¿quién es como Dios? Como si hubiera dicho: ¿Quién es el que quiere presentársenos como otro Dios, y ha dicho en su orgullo: Me elevaré hasta los cielos, dominaré lodos los espíritus y seré semejante al Altísimo? ¿Quién es pues este nuevo Dios que así quiere alzarse sobre nosotros? Pero no hay más que un sólo Dios; unámonos todos para seguirle, y digamos todos juntos: ¿Quién es semejante a Dios? Porque, ved lo que de repente sucede a este falso este Dios que quería hacerse adorar: Dios le ha herido, y ha caído como los ángeles imitadores suyos. Tú que te elevabas a lo más alto de los cielos, has sido precipitado al infierno, a la más honda mazmorra: En su caída, conservó todo su orgullo, porque su orgullo debe ser su suplicio. (Bossuet, sobre los Demonios).

Se trabó una gran batalla en el cielo, dice el Apocalipsis: Miguel y los ángeles suyos peleaban contra el dragón; y el dragón con sus ángeles lidiaba contra él. Pero éstos fueron los más débiles, y después no quedó ya para ellos lugar ninguno en el cielo. Asi fué abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente llamada diablo, y también Satanás, que anda engañando a toda la tierra; y fué precipitado, y con él los ángeles suyos.

Seré semejante al Altísimo. El demonio, dice San Bernardo, no permaneció en la verdad, porque no se apoyó en el Verbo. Quiso sentarse, él que ni de pié podía tenerse por sí mismo. Y él decía: Me sentaré. Pero Dios, pensando de otra manera, no le permitió sentarse ni quedarse de pié; entonces el demonio cayó; Jesucristo lo dice: Yo estaba viendo a Satanás desde el principio del mundo caer del cielo a manera de relámpago. (Luc. X. 18). Asi pues, que no se fie de sí mismo el que está de pié, si no quiere caer; descanse antes bien sobre el Verbo. El Verbo lo dice: Sin mi nada podéis hacer.

Me sentaré, seré semejante al Altísimo. ¡Oh impudente! exclama el mismo padre: oh ¡imprudente! Millones de ángeles le sirven, y centenares de millones están prontos para ejecutar sus órdenes; y tú te sentarás. Los querubines están de pié, y no se sientan. ¿Qué has hecho para ser digno de sentarte?

He visto, dice Isaías, al Señor sentado en un solio excelso y elevado; y los serafines estaban de pié (VI. 1-2). ¿Por qué, prosigue San Bernardo, tú que aparecías por la mañana, o Lucifer, porque no permaneciste en la verdad, sino es porque no fuiste Serafín? Pues Serafín quiere decir iluminado é inflamado.

Pero tú, miserable, has tenido la luz sin calor. Más te hubiera valido ser abrasado que brillante: debías reprimir aquel orgullo de parecer; y como tú servías de espejo, debías humillarte. Pero, al contrario, tú dijiste Subiré sobre las nubes, y me sentaré. Y has caído. Los serafines están de pié y firmes, porque la caridad nunca fenece, dice San Pablo (1. Cor. XIII. 8). Están de pié, admirados, perdidos en la contemplación de aquel que está sentado sobre su trono; permanecen en eterna inconmutabilidad y en inconmutable eternidad. Tú, Lucifer, te propusiste sentarte. ¡Oh impío! Por esto vacilaron tus pies, y queriendo subir, caíste. El Hijo del Eterno, que está sentado sobre un trono, es el Señor de los ejércitos que lodo lo juzga con calma. Solo la Trinidad se sienta: solo tiene inmutabilidad; pero los serafines están de pié. (Serm. III. In Isai.).

El crimen de los ángeles rebeldes fué pues: 1° una excesiva complacencia en su hermosura y excelencia; 2° su negativa a querer depender de Dios, la voluntad de bastarse a sí mismos y de vivir únicamente por ellos; 3° haber querido irrogarse la beatitud y alcanzarla con sus propias fuerzas, sin querer obtenerla del poder y de la bondad de Dios; 4° haber querido elevarse sobre los otros ángeles, y haberse negado a estar bajo las órdenes de nadie, ni siquiera de Dios.
Lucifer pecó: 1° por un orgullo intolerable; 2° por su rebelión, asi como por la de sus ángeles, contra Dios y contra la Iglesia celestial 3° Lucifer y sus ángeles cometieron un crimen de lesa majestad divina, queriendo apoderarse del trono del mismo Dios 4 ° Lucifer trató de arrastrar a la rebelión a los ángeles; y trata aún todos los días de alistar a los hombres bajo su enseña; 5° es el autor de todos los pecados; pero también es la criatura que se halla sumergida en lo más profundo del infierno.

La primera causa de la caída de los ángeles fué el orgullo.

La segunda causa de su caída fué su misma nada. Tenían su grandeza y su perfección de la mano de Dios: hubieran debido reconocerlo asi; pero pobres y débiles, a causa de la nada de que habían sido sacados, quisieron descansar sobre sí mismos: no hallaron más que la nada, y cayeron. Alejándose de Dios, su única fuerza, quedaron reducidos a la debilidad suprema.

La tercera causa de su caída fué el mal uso que hicieron de su libertad.

¿Qué han ganado? ¡Ay! todo lo han perdido Eran ángeles de luz, y se han convenido en espíritus de tinieblas; eran buenos, hermosos y felices, y se han vuelto malos, perversos, horribles y muy desgraciados.

Las mismas causas que han perdido A los ángeles, pierden a los hombres que les imitan. Adán quiso seguir su ejemplo, y cayó en un abismo de males, del que jamás habría salido sin la infinita misericordia de Dios.

Temblemos Si los ángeles han caído estando en el cielo, sí Adán ha caído estando en el paraíso terrenal, si Sansón, David y Salomón han caído, si caen los cedros del Líbano, ¿qué temor y qué humildad no debemos abrigar nosotros que no somos más que débiles cañas? Por esto el gran Apóstol nos exhorta a trabajar en la obra de nuestra salvación con temor y temblor. (Philip. II. 12).



PARTE II


¿Por qué ha salvado Dios al hombre y no al ángel?

Los santos Padres indican cinco causas principales que han hecho que el perdón se negara al ángel y se concediera al hombre.

La primera es que el hombre ha pecado por fragilidad de la carne; mientras que el ángel, no teniendo cuerpo, no tenía esta fragilidad…

La segunda es que el ángel ha pecado sin ser tentado por nadie; mientras que el hombre ha sido tentado y seducido por el demonio…

La tercera es que no ha caído toda la raza de los ángeles, sino sólo parte de ellos; mientras que en la persona de Adán toda la naturaleza humana ha caído. La posteridad de Adán no era indigna del perdón, puesto que no había tomado parte con su voluntad en el pecado del primer hombre. Asi lo siente San Agustín…

La cuarta es que el ángel, a causa de su gran inteligencia, ha pecado con plena voluntad y malicia; mientras que el hombre, dotado de una inteligencia más escasa, ha pecado por debilidad y obedeciendo a un impulso extraño, más bien que por una voluntad muy deliberada y por malicia…

La quinta es que el ángel ha sido creado en el más alto grado de honor que pudiera alcanzar mientras estaba aún en el camino del mérito, y debía ser confirmado en gracia por la contemplación de su Criador. El hombre, por el contrario, había sido creado en un orden inferior. Colocado en la tierra, destinado a multiplicar su raza antes de llegar a mejor vida, se hallaba más apartado de la bienaventuranza…

El demonio es homicida.

Vosotros sois hijos del diablo, dijo Jesucristo a los escribas y fariseos, orgullosos y criminales, y asi queréis satisfacer los deseos de vuestro padre: El fué homicida desde el principio, y criado justo, no permaneció en la verdad (Juan. VIII. 44).

Con su rebelión, el demonio se dió la muerte… Ha sido homicida del primer hombre, y lo es de la raza humana… Hasta quería destruir a Dios, si hubiese podido, a fin de usurpar su puesto. Y lo que no ha podido hacer a Dios en el cielo, se lo ha hecho en la tierra, haciendo que los judíos matasen a Jesucristo…

El demonio es el padre de la muerte; no ha engendrado jamás otra cosa más que la muerte. No sabe hacer vivir: como un ladrón hábil y feroz, no sabe más qne despojar, degollar y reírse de los crímenes que puede cometer…

El demonio es el padre de todos los crímenes y de todas las herejías.

El que comete pecado, del diablo es hijo, porque el diablo continúa pecando desde el momento de su caída, dice el apóstol San Juan. El demonio es el príncipe del pecado, y el padre de todos los males, dice San Cirilo.

El demonio es el autor de todos los crímenes, de todas las mentiras y de todos los errores: por esto es el padre de los herejes y de las herejías. Sin él jamás habría existido el pecado; y sin él, por consiguiente, jamás habría habido miserias, enfermedades, muerte e infierno; porque todas estas cosas terribles son la pena del pecado… Ningún ser es tan culpable, criminal, depravado e infame como lo es Satanás…

¿Por qué compara Jesucristo el demonio al relámpago y al rayo?

Yo estaba viendo, dice Jesucristo a sus apóstoles, caer del cielo á Satanás A manera de relámpago (Luc. X. 18).

Lucifer es comparado al relámpago y al rayo: 1° a causa de su agilidad…; 2° a causa de su poder para dañar…; 3° porque llega pronto, pero pasa y desaparece de la misma manera, si no se le escucha…; 4° porque aparece algunas veces bajo una forma brillante y pura: aunque rechazado, y despreciado y maldecido, se trasforma en ángel de luz…

¿Por qué es llamado león el demonio?

Sed sobrios y velad continuamente, dice el apóstol San Pedro; porque el diablo, vuestro enemigo, anda girando al rededor vuestro como un león rugiente en busca de presa que devorar (1. V. 8).

Satanás es llamado león; porque, 1° como el león, vela… 2° Es cruel como el león… 3° Ruge como el león… 4° El león que se arroja sobre su presa, obedece a la ira, a la rabia, al hambre; y lo mismo sucede con el demonio: el león desprecia y pisotea las sobras de su presa; el demonio desprecia y pisotea a los que pervierte y mata… 5° EI león se oculta para sorprender a su presa; el demonio también… 6° El león se enfurece; Satanás también… 7° El león huele mal; el demonio esparce por todas partes el mal olor de las pasiones y del pecado… 8° El león y el demonio desean poder devorar… 9° E1 león y el diablo rondan buscando su presa…10° El león ataca sobre todo a los animales de gran tamaño y poderosos, desprecia a los pequeños y a los débiles, no come más que lo que coge vivo; el demonio hace del justo su víctima privilegiada, ataca sobre todo a las almas más piadosas, más santas, más elevadas en virtud y más heroicas; desprecia los corazones cobardes y carnales… 11°. El león y el demonio se lanzan con más furor sobre el hombre cuando se ven heridos…


PARTE III

El demonio es fuerte.
El  Evangelio llama al demonio el fuerte armado: Fortis armatus. (Luc. XI. 21).  ¿Tratáis de indagar cuál es la naturaleza de este enemigo? Es un espíritu ¿Deseáis verle? Es invisible… ¿Queréis conocer su carácter? Es muy malo y muy astuto ¿Su poder? Es, dice San Pablo, el dueño y el gobernador del mundo, esto es, de los siglos: Mundi rectores. (Efesios. VI. 12). Revestíos, dice aquel gran apóstol, de toda la armadura de Dios para poder contrarrestar a las asechanzas del diablo; porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires (Efesios VI 11- 12).

Notad estas palabras: principados, potencias, príncipes, del mundo.Según los santos Padres, los demonios han conservado, después de su caída el mismo nombre jerárquico que tenían en el cielo antes de haber caído. Como en un ejército, unos mandan, otros obedecen y tienen señalado un puesto más bajo. De ahí su fuerza inmensa. Los que son llamados principados, potencias, príncipes, son jefes entre los demonios.

Si tenéis deseos de conocer el lugar que ocupa el demonio, sabed que domina la tierra y cae sobre nosotros desde lo alto de los aires… Si buscáis su morada, sabed que está en todas partes, noche y día… Si preguntáis cuál es su inteligencia, sabed que es muy vasta y superior a la de los hombres más sabios…

   Hombres de gran fuerza, dice el Salmista hablando de los demonios, arremeten contra mí: Irruerunt in me fortes. (LVIII. 4). ¿Cómo arrancar su presa a un hombre esforzado? dice Isaías: ¿cómo recobrar aquellos que ha arrebatado un varón valiente? (XLIX. 24).

   Sí consideráis su naturaleza, el demonio es un gigante, dice Orígenes. (Homil VII c. XII).

Espíritus inteligentes, activos, ágiles y vigilando sin cesar, los demonios tienen un gran poder, triplicado todavía por su audacia, su odio y crueldad. Cayendo, han conservado todas sus fuerzas. Los demonios son tan fuertes, que San Pablo baste los llama dioses de este siglo: (II. Cor. IV. 4).

Semejantes expresiones nos prueban con evidencia cuán fuerte y poderoso es el diablo…

Lo que obliga a decir con mucha razón a San Crisóstomo: Si los demonios están asi organizados en ejércitos, si son espíritus, si son los amos del mundo, ¿cómo, decidme, os entregáis al placer, y cómo los venceremos sin armas?

Añadid a la fuerza y al poder de los demonios, su número prodigioso. Y toda esta espantosa multitud no cesa de hacernos una guerra encarnizada…

De qué modo es fuerte el demonio y contra quien.



Oíd a San Agustín: San Pablo, exclama, llama príncipes a los demonios; pero, para que no creáis que son príncipes del cielo y de la tierra los llama solamente príncipes del mundo, esto es, príncipes de los amantes del mundo, del mundo lleno de tinieblas, del mundo de los impíos y de los malos, del mundo del que se dice en el Evangelio que al presentarse Jesucristo en él, este mundo no lo conoció. Son los príncipes de aquel mundo contra el cual el Salvador lanzó el aterrador anatema: ¡Vae mundo! ¡Desgraciado mundo! Padre mío, dice en otra parte, no ruego por el mundo: Non pro mundo rogo. (S. Aug., in Salmo. LIV).

Los demonios son los príncipes del mundo del que habla Jesucristo cuando dirigiéndose a su Padre, le dice: Oh Padre justo, el mundo no te ha conocido: Pater juste, mundus te non cognovit. (Juan. XVIII. 25); del mundo que el Rey Profeta llama tierra de olvido: (LXXXVIII. 13); del mundo del que se dice en el Apocalipsis: ¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra! (VIII. 13). Los demonios son los príncipes de un mundo semejante al que el diluvio cubrió con sus aguas; son los príncipes de los que llevan la señal o divisa de la bestia, y adoran su imagen, como dice el Apocalípsis (XVI. 2).

   Se dice en el Apocalipsis que el dragón se apostó en la arena del mar (XII. 17-18). ¿Qué significan estas palabras? ¿Por qué el demonio, que es este dragón, se detuvo a orillas del mar en la arena? La Escritura quiere decir con esto que el demonio no es fuerte y no prevalece sino contra los hombres estériles en buenas obras, e inconstantes como la arena de las orillas del mar; quiere decir también que Satanás no domina más que a los que se exponen a los huracanes, a las tempestades, a las olas encrespadas y furiosas de las pasiones; a aquellos, en una palabra, que se parecen a la arena de las orillas del Océano, arena expuesta a todas las tempestades, y muchas veces arrebatada, dispersada y sumergida. En las orillas del mar del mundo es en donde está el dragón para atormentar y anegar a sus víctimas en las agitadas olas de la concupiscencia, del vicio y del crimen…

   Jesucristo ha venido, dice San Agustín, y ha encadenado al demonio.Pero, me diréis: Si está encadenado, ¿por qué es todavía tan poderoso? Es verdad, hermanos míos, que todavía es muy poderoso; pero no reina más que sobre los tibios, los negligentes y los que no temen verdaderamente a Dios.

Satanás reina sobre lodos los hijos del orgullo, dice Job (XLI. 25).

   ¿Contra quién es fuerte el demonio? Contra los sordos, los ciegos, los mudos, los cojos, los paralíticos, los muertos espirituales…

   ¿Contra quién es fuerte? Contra los padres negligentes, escandalosos, que cierran los ojos para no ver los vicios de sus hijos; contra los hijos desobedientes, sin amor y sin respeto a aquellos que les han dado la vida.

   ¿Contra quién es fuerte el demonio? Contra aquel joven que imita al hijo pródigo, contra aquella joven que, faltando a las promesas de su bautismo, se despoja del sagrado vestido de Jesucristo, se viste con el de Satanás, no recata ya sus sentidos, y arroja de su corazon el amor de Dios, sustituyéndole por el amor corrompido del mundo y de las pasiones de la carne…

   ¿Contra quién es fuerte el demonio? Contra los avaros, los impúdicos y los que abandonan la oración, la vigilancia y los Sacramentos, etc…

   El demonio sólo es fuerte porque le ayudamos.

Mientras que los hombres dormían, dice Jesucristo, vino cierto enemigo suyo y sembró cizaña en medio del trigo (Mateo. XIII. 25).

Jesucristo, es verdad, ha encadenado al demonio con su cruz; le ha dicho como en otro tiempo al Océano: Hasta este sitio llegarás, y de aquí no has de pasar; aquí se estrellará el orgullo de tus olas.

Mirad a aquel león encadenado: ve una presa, se lanza; pero se halla detenido: se lanza de nuevo con más furor, y muerde su cadena de rabia: vanos esfuerzos, rabia inútil; su presa está demasiado lejos, no puede alcanzarla: ella nada teme; pero si se acerca mucho el león, lanzándose de nuevo la cogerá y devorará.

El perro encadenado puede ladrar, pero no puede morder, dice San Agustín, más que al imprudente que se pone A su alcance.

Cuán insensato es el que so deja devorar por el león encadenado, o morder por el perro atado. A ellos os parecéis, pecadores imprudentes. Como ellos, os dejáis morder y, devorar por el demonio.

Encadenado no puede alcanzaros para desgarraros: puede rugir, ladrar, solicitaros; pero no puedo exterminar más que al que lo quiere, añade San Agustín. Porque el demonio no daña violentando, sino persuadiendo: no nos arranca a viva fuerza nuestro consentimiento; no puede más que pedirlo.

   Los demonios no nos combaten porque hacemos su voluntad, dice elabate Abraham; nuestras voluntades son las que se cambian en demonios y nos atormentan.

   Preguntado sobre la manera de que podían valerse los demonios para cogernos, el abale Achille respondió: Con la ayuda de nuestra voluntad. Y añadió: Nuestras almas son la leña, el diablo es la segur, y el leñador es nuestra voluntad. Nuestras voluntades perversas son pues las que hacen que seamos cortados y derribados.


   He aquí porqué dice San Bernardo: Que cese la voluntad propia, y no habrá infierno.



“Tesoros de Cornelio Á Lápide”

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