martes, 31 de mayo de 2016

La satánica saga Rothschild



Alrededor del 90% de las personas que se llaman a sí mismos Judíos son en realidad jázaros, o como les gusta ser conocido Judíos Ashkenazi. Los Rothschild también afirman falsamente que son judíos, cuando en realidad son jázaros. El libro del Apocalipsis, capítulo 2, versículo 9, establece lo siguiente, que parece ser de estos Judíos Ashkenazi:

"Yo conozco tus obras, y la tribulación y tu pobreza (pero tú eres rico) y sé la blasfemia de los que se dicen que son Judíos, y no son, mas son sinagoga de Satanás".

Este versículo es muy apropiado para describir la historia de la familia Rothschild. La de ellos es una historia de traición, engaño, manipulación, riqueza y asesinato.

El primer relato notable de la familia Rothschild es de 1743 cuando Mayer Amschel Bauer, un Judío askenazi, nace en Frankfurt, Alemania, y su padre es Moisés Amschel Bauer, un prestamista de dinero y propietario de una casa de escrutinio. Moisés Amschel Bauer coloca un signo rojo por encima de la puerta de entrada a su casa. Este signo era un hexagrama (que se traduce geométricamente y numéricamente en el número 666). Dos siglos más tarde este hexagrama por instrucción de los Rothschild se coloca en la bandera de Israel.

La práctica de siglos de antigüedad llevada a cabo por muchos Judíos Ashkenazi era cambiar su nombre para aparecer como parte de la raza dominante del país en el que vivían. Esto también parece haber sido el caso de Amschel Bauer que después de la muerte de su padre Bauer cambió su nombre a Rothschild, ("Rot", en alemán, "Red", "Schild," en alemán, "Sign").

En 1776 Adam Weishaupt fundó los Illuminati y bajo las órdenes y las finanzas de Mayer Amschel Rothschild se infiltra en la Orden de los masones con la doctrina Illuminati y establece logias del Gran Oriente como su cuartel secreto. El concepto se ha extendido y es utilizado por logias masónicas en todo el mundo hasta la actualidad.

Los Rothschild han manipulado su camino a través de la historia, pero nunca tanto como en 1815. Con los Rothschild financiando ambos lados de la guerra y con los bancos repartidos en Europa tuvieron la oportunidad de establecer un servicio sin igual de carteros y correos rápidos. Estos correos fueron instruidos para abrir los mensajes que llevaban y dar los detalles de los Rothschild por lo que fueron siempre un paso por delante de los acontecimientos actuales.

Los correos de los Rothschild fueron los comerciantes, sólo a ellos se les permitía pasar a través de los bloqueos Inglés y Francés, que permitió Nathan Mayer Rothschild para mantenerse al día de cómo iba la guerra. Debido a esto, cuando la batalla de Waterloo fue ganada por los británicos, Nathan Mayer Rothschild tenía conocimiento de ello 24 horas antes a través de su mensajería propia desde Wellington. Con esta información se estafó a todos los demás operadores al creer que los británicos habían perdido, por lo que comenzaron desesperadamente a vender sus bonos británicos que fueron comprados luego por Nathan Mayer Rothschild, dándole una vuelta de aproximadamente 20 a 1 a su inversión. Fue en este año cuando Nathan Mayer Rothschild hizo su famosa declaración: "No importa el títere que esté colocado en el trono de Inglaterra para gobernar el Imperio en el que el sol nunca se pone. El hombre que controle el suministro de Gran Bretaña, el dinero, controla el Imperio Británico, y controla la oferta monetaria británica. " Más tarde se jactó de que en los 17 años que ha pasado en Inglaterra las 20.000 libras que le dio su padre a través de sus actividades criminales aumentaron en 2.500 veces, a 50 millones de libras.

En 1827 Sir Walter Scott publicó una serie de libros titulados "La vida de Napoleón" en los que señala que la revolución francesa fue planeado por los Illuminati y fue financiada por los cambistas de Europa (Los Rothschild). Los Rothschild también utilizaban su control sobre el Banco de Inglaterra para reemplazar el método que entonces se utilizaba para la navegación de oro entre los países por un sistema de débitos y créditos de papel con sus bancos repartidos por toda Europa, del que resulta el actual sistema bancario. A finales del siglo se estima que los Rothschild tenían el control de la mitad de la riqueza del mundo.

No pasó mucho tiempo antes de que el control de Rothschild adquiriera la oferta monetaria de América cuando en 1816 el Congreso aprobó un proyecto de ley que permitía a otro Rothschild dominar el banco central. Un movimiento que iba a terminar con los Rothschild causando una depresión después de que el entonces presidente Andrew Jackson comenzara a retirar los depósitos del gobierno en el segundo banco de los Estados Unidos y a la vez que se depositaban en bancos dirigidos por banqueros democráticos, causando pánico en los Rothschild que tomaron represalias por hacer lo que mejor saben hacer, el contrato de la oferta monetaria causando una depresión. El Presidente Jackson, al saber lo que estaban haciendo declaró: "Ustedes son una cueva de víboras y ladrones, y tengo la intención de derrotarles y obligarles a salir, y por el Dios Eterno, que los derrotaré". Un intento fallido de asesinato después en la vida de Jackson le llevó a afirmar que él sabía que los Rothschilds eran los responsables.

Después de años de lucha, el presidente Jackson finalmente tuvo éxito en la expulsión de los Rothschild de los bancos centrales de Estados Unidos, después de que la carta de los bancos no se renovara. No sería hasta 1913 cuando los Rothschild pudieron volver a hacerse con el control de la oferta monetaria de América con la creación de la Reserva Federal, un banco que hasta hoy nunca ha sido auditado.

En 1818 muchos de los gobiernos europeos estaban en deuda con los Rothschild, entre ellos los franceses, que pidieron prestado grandes cantidades para la reconstrucción después de su desastrosa derrota en Waterloo. Los Rothschild, una vez más demostraron su traición al tener a sus agentes comprando grandes cantidades de bonos del gobierno francés, la causa para aumentar el hundimiento del lote en el mercado libre, la causa de que su valor cayera en picado y Francia entrara en un pánico financiero. Los Rothschild a continuación intervinieron para tomar el control de la oferta monetaria francesa.

En 1823 extendieron su alcance más allá, ya que se hicieron cargo de las operaciones financieras de la Iglesia Católica. Su influencia en los asuntos mundiales fue resumida en 1844 por Benjamin Disraeli (que pasaría a convertirse en primer ministro británico, dos veces) cuando caracteriza a Nathan Mayer Rothschild como "el Señor y Maestro de los mercados monetarios del mundo, y prácticamente por supuesto el Señor y Maestro de todo lo demás. Literalmente, celebrados los ingresos del sur de Italia en prenda, y Reyes y ministros de todos los países cortejaban su consejo y fueron guiados por sus sugerencias. "

En 1815, Nathan Mayer Rothschild había hecho la promesa de que algún día él o sus descendientes destruirían a Alejandro I y toda la familia y descendientes; fue fiel a su palabra y 102 años después, los bolcheviques financiados por Rothschild harían cumplir esa promesa. El Zar Nicolás II y toda su familia fueron ejecutados por orden de los Rothschild en venganza por el zar Alejandro I y el bloqueo de su plan de gobierno mundial en 1815 en el Congreso de Viena, y el zar Alejandro II en revestimiento con el presidente Abraham Lincoln en 1864. El mensaje había sido enviado a cualquiera que se enfrentara a los Rothschild. Los bolcheviques matarían a 60 millones de cristianos y la masacre de los judíos en territorio no soviético fue controlada y financiada por los Rothschild.

Winston Churchill escribió un artículo en el Illustrated Sunday Herald, de fecha 08 de febrero 1920: "Desde los días del líder de los Illuminati de Weishaupt, a los de Karl Marx, a los de Trotsky, esta conspiración a nivel mundial ha estado creciendo constantemente. Y ahora, por fin esta banda de personalidades extraordinarias del submundo de las grandes ciudades de Europa y América, se han apoderado del pueblo ruso por los cabellos de sus cabezas y se convierten en los maestros indiscutibles de ese enorme imperio. "

A través de que en EE.UU. el congresista Oscar Callaway informó al Congreso que JP Morgan era un frente de Rothschild, ganamos una mayor comprensión de lo lejos que su influencia se había extendido al afirmar que los Rothschild habían tomado el control de la industria de los medios de comunicación estadounidenses en su discurso: "En marzo de 1915, los intereses de JP Morgan, la siderurgia, la construcción naval, y el interés líquido, y sus organizaciones filiales, se reunieron 12 hombres de poder en el mundo de la prensa y sus empleados para seleccionar los periódicos más influyentes en los Estados Unidos y el número suficiente de ellos para controlar la política general de la prensa diaria ...Encontraron que sólo era necesario comprar el control de 25 de los más grandes diarios ... Se alcanzó un acuerdo.

La política de la prensa se compró, a ser pagados por mes, un editor fue amueblado para cada trabajo para supervisar adecuadamente y editar la información sobre cada cuestión, el militarismo, las políticas financieras, y otras cosas de carácter nacional e internacional, consideradas vitales a los intereses de los compradores. "

La manipulación de los acontecimientos mundiales de los Rothschild continuó en la Primera Guerra Mundial, cuando los Rothschild alemanes prestaron dinero a los alemanes, los Rothschilds ingleses prestaron dinero a los británicos, y los Rothschild franceses prestaron dinero a los franceses. También tenían el control de las tres agencias de noticias europeas, Wolff (est. 1849) en Alemania, Reuters (est. 1851) en Inglaterra, y Havas (est. 1835) en Francia.

A través de Wolff se manipuló al pueblo alemán hacia un fervor por la guerra que demuestra una vez más su falta de respeto por la vida humana. Su manipulación de los acontecimientos mundiales continuó a través de 2 ª Guerra Mundial y aún continúa en nuestros días.

Muchos han escrito sobre la influencia de los Rothschild en el tiempo, como Frederic Morton, quien en su libro "Los Rothschild", afirma que "A pesar de que el control de decenas de industriales, comerciales, mineras y empresas de turismo, no tienen el nombre de Rothschild, al ser privadas, la casa Rothschild no necesita, y nunca lo hacen, publicar una sola hoja de balance público, o de cualquier otro informe de su situación financiera. "Esta actitud revela el verdadero objetivo de los Rothschild, para eliminar toda competencia y crear su propio monopolio en todo el mundo.

Fuente: Arucas Blog.

GOLPE A LA ÉLITE ESPAÑOLA: TESTIMONIOS DE RITUALES SATÁNICOS, PEDERASTIA Y ASESINATOS DE NIÑOS




Esta se trata posiblemente de una de las noticias más importantes que se han compartido hasta hoy en LA REVOLUCIÓN PACÍFICA. Los testimonios son de personas que sufrieron y vieron con sus propios ojos las aberraciones que estos desalmados cometían a inocentes niños ingresados en la residencia de menores del Baix Maestrat (Castellón).

Los nombres de los implicados en esta red de pederastia, rituales satánicos y asesinato de niños dejarán a más de uno sin habla. Todo apunta a la élite más cercana a la cúspide del poder en España y Europa. Entre los implicados estarían jueces, policías, agentes secretos, políticos, empresarios, narcotraficantes, etc.

El primer testimonio es de Miguel Ángel Maura Ferreres que cuenta su terrible historia deabusos sexuales, y presencia de asesinatos y rituales satánicos que sucedían continuamente en el Bar España de Castellón. De todas las aberraciones que atestigua menciona la de un asesinato ritual a un niño gitano llevado a cabo por el ex presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra y Giuseppe Farina, vistiendo túnicas negras y asesinándolo sobre un pentagrama satánicomientras los invitados y otros niños eran obligados a presenciar la escena en círculo.

Los abusos se sucedían constantemente, pero los drogaban y amenazaban con matarlos para que no contasen nada sobre lo que allí acontecía, además estaban vigilados por cámaras de seguridad en sus habitaciones. Miguel Ángel tan solo era un niño de 7 años cuando ingresó en la residencia para menores Baix Maestrat. A continuación, ya con 22 años, podéis escuchar su escalofriante testimonio, (4 partes):







Directas, concisas y llenas de rabia e impotencia las palabras del testimonio de Francisco Moreno Rius, padre de familia y padrastro de Alberto, otro de los niños abusados en el Bar España. Cuenta como ha sufrido varios intentos de atropello al empezar a defender la causa de su hijastro Alberto.

También habla de las violaciones de Carlos Fabra (ex presidente de la Diputación de Castellón) en las habitaciones, y destaca que los implicados en la red de pederastia “no son gente obrera, sino personajes de las altas esferas de la sociedad y juegan con la ignorancia de la gente para manipular el sistema”.

Afirma que la justicia y la policía secreta está implicada para “tapar las vergüenzas” y se muestra convencido con que a pesar de amenazas, persecuciones e intentos de asesinato, la verdad saldrá a la luz:



Estremecedor testimonio de Dolores Calvo, madre de Alberto que apunta a la cúspide política española, jueces, policías… implicados en la red de satanismo, brujería y pedofilia del Bar España.

“Ni con la cárcel pagarán lo que han hecho, es una vergüenza que en España no se investigue”, concluye:



“Fabra es una persona sin sentimientos, malvada, le gusta hacer el mal”. Declaraciones de Alberto Hernandez Calvo, otro niño abusado cuando tenía 2 años junto a sus otros 2 hermanos en el Bar España y en la Residencia Baix Maestrat. Tan solo se trata de un extracto:



Testimonio de Victor Manuel Moreno que analiza y enumera a cada uno de los descerebrados presentes en las orgías y rituales satánicos que ocurrían en el Bar España y la Masía Mas del Coll. Entre ellos, Carlos Fabra, Giuseppe Farina (ex presidente del AC Milan), Manolo ‘el Cortijero’, Dani ‘el Payaso’, etc. (2 partes):




El Demonio que habita la Línea Ley del Bar España: Investigación de como al parecer la ubicación del Bar España y las dos residencias de menores Baix Maestrat no están en cualquier sitio. Estos psicópatas pederastas necesitan ubicarlas en sitios concretos (se recomienda ver en pantalla completa):


Programa “Pederastas al Descubierto” del canal Antena 3 de la televisión española que investigó el caso de la trama de pederastia y rituales satánicos en Castellón. Como nota negativa decir que los testimonios están cortados y en algún no se muestran las partes más polémicas cuando las víctimas hablan de los poderosos implicados:




Ana Maria, una madre cuyos dos hijos fueron ingresados en la residencia de menores Baix Maestrat nos cuenta todo lo que sabe de este caso.

Nunca llego a imaginarse que sus hijos estuvieran siendo utilizados por una banda criminal de pederastas donde en la cúspide encontramos a Carlos Fabra, el expresidente de la Diputación de Castellón.

Nunca se había atrevido a hablar tan claro de este tema… sus hijos fueron advertidos de que si le contaban algo a alguien su madre sería asesinada.

El caso Bar España sera investigado y todos los culpables pagaran por lo que les hicieron a aquellos niños.

A continuación el audio con su testimonio:


El Hombre del Saco se llama… ¡Carlos Fabra!: Compilación de algunos de los testimonios elaborado por Rafael Palacios.


Visto en larevolucionpacifica.com

sábado, 28 de mayo de 2016

El demonio y las fantasías que nos acechan en el sueño






Debemos indagar cómo los demonios informan y configuran el principio fundamental de nuestra alma en las fantasías que nos acechan en el sueño. 

Esto le sucede al intelecto ya sea cuando ve con los ojos o cuando oye con los oídos o con cualquier percepción. A veces nos llegan por medio de la memoria, que informa al principio fundamental del alma, moviendo lo que ha recibido mediante el cuerpo. Me parece pues, que los demonios informan al principio fundamental de nuestra alma, moviéndonos la memoria, pues el órgano es, en ese momento, mantenido inactivo por el sueño. Debemos saber cómo se produce ese movimiento de la memoria. ¿Será, acaso, por medio de las pasiones? Esto es evidente, pues el que es puro y está libre de pasiones, no pasa por cosas similares. Sin embargo, existe un movimiento de la memoria producido simplemente por nosotros mismos, o bien por las santas potencias, en el cual encontramos a los santos y somos sus comensales. Pero deberemos prestar atención: esas imágenes que el alma recibe conjuntamente con el cuerpo, serán luego movidas por la memoria sin el cuerpo. Esto está claro por el hecho de que a menudo pasamos por esto durante el sueño, mientras que el cuerpo está inmóvil. Pues puede suceder que nos acordemos del agua ya sea que tengamos sed o no, y así sucede que nos acordamos del oro ya sea con codicia o sin ella. Y los mismo sucede con el resto. Sin embargo, el hecho de que encontremos dichas diferencias entre las variadas fantasías, es un indicio de su artificiosidad. Y aún más: debemos saber que los demonios se sirven también de objetos externos para suscitar sus fantasías. Por ejemplo: del sonido de las olas, para alguien que se dedique a la navegación. Nuestra irascibilidad, cuando se mueve contra natura, coopera en mucho con los objetivos que los demonios se prefijan, tornándose así utilísima para cualquiera de sus engaños. Por tanto, éstos no se hacen rogar para accionarla, de día o de noche. Y cuando la ven contenida por la humildad, en seguida la liberan con buenos pretexto, y así, tornándose violenta, ésta sirve a sus pensamientos bestiales. Es necesario, pues, no excitarla con ningún objeto, ni justo ni injusto, evitando poner en mano de quien nos sugestiona, un arma funesta, como sé que muchos hacen, aferrándose más de lo necesario a fútiles pretextos. Por cierto, dime, ¿por que eres tan combativo? ¿No has despreciado ya manjares, riquezas y gloria? ¿Por qué crías a un perro, si has manifestado no poseer nada? Si éste ladra y se echa sobre la gente, es claro que es porque uno tiene algo y quiere defenderlo. Y estoy bien seguro de que un hombre así está alejado de la oración pura, porque sé que la irascibilidad destruye esta oración. Y me asombra que olvides también a los santos, mientras David grita: Cesa en tu ira y deja la cólera (Sal 36:8). Y el Eclesiastés recomienda: Aleja la cólera de tu corazón, y quita la maldad de tu carne (Qo 11:10), mientras el Apóstol nos ordena elevar, en todo tiempo y lugar, manos puras sin iras ni disputas (1 Tm 2:8). ¿Y por qué no aprendemos de la antigua y misteriosa costumbre de echar fuera de casa a los perros en tiempo de oración? Ella nos demuestra, alegóricamente, cómo no debe existir cólera en el que reza. Y también se ha dicho: Hay cólera de dragones en su vino (Dt 32:33), ¡y sin embargo, los nacireos se abstenían de tomar vino! En cuanto al deber de no preocuparse por los trajes o manjares, considero superfluo escribir con respecto a esto, ya que el Salvador mismo lo prohíbe en los Evangelios: no os preocupéis por vuestra vida, por lo que comeréis, por lo que tomaréis o por lo que vestiréis. Esto concierne a los gentiles y a los incrédulos, a los que rechazan la providencia del Soberano, y reniegan del Creador, pero es cosa totalmente ajena a aquellos cristianos que han creído que dos pajarillos que se venden por un cuarto están bajo el gobierno de los santos ángeles. Pero los demonios tienen también esta otra costumbre: después de acosarnos con pensamientos impuros, nos infunden alguna preocupación a fin de que Jesús se retire, debido al caudal de ideas que acuden a nuestra mente, y su Palabra se torne infructuosa, sofocada por pensamientos de preocupación. Pero una vez que los hayamos depuesto y habiendo depositado toda nuestra confianza en el Señor, conformándonos con las cosas que tenemos, y pobres en cuanto a nuestro estilo de vida y por la ropa que nos cubre, despojaremos cada día a los padres de la vanagloria. Si alguno se sintiere indecoroso por tener un traje pobre, que dirija su mirada a san Pablo, quien esperó la corona de la justicia en el frío y en la desnudez (2 Co 11:27). Puesto que el Apóstol ha llamado a este mundo "teatro" y "estadio," vemos cómo es posible que uno, acompañado por pensamientos de preocupación, corra hacia el premio de la suprema llamada de Dios (Flp 3:14) o luche contra los principados las potencias, los dominadores cósmicos de las tinieblas de este siglo (Ef 6:12). Aun entrenado en la observación de las realidades sensibles, no se cómo esto es posible. Está claro que el que viste la túnica, se encontrará impedido de avanzar y arrastrado aquí y allá, como el intelecto lo es por los pensamientos cargados de preocupaciones, si creemos en la palabra que dice que el intelecto debe estar constantemente atento a su tesoro. Se ha dicho, en efecto: Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón (Mt 6:21). En cuanto a los pensamientos, algunos de ellos separan y otros, son separados. Es decir: los malos separan a los buenos y, a su vez, los malos son separados por los buenos. Por lo tanto, el Espíritu Santo atiende al primer pensamiento que nos acude y en base a éste, nos juzga o nos recibe. Quiero decir esto: tengo un pensamiento de hospitalidad y seguramente lo tengo hacia el Señor, pero como se acerca el Tentador, mi pensamiento es separado, porque éste me sugiere brindar hospitalidad por amor a la gloria. Y más aún: tengo un pensamiento de hospitalidad, pero para ser visto por los hombres. Y sin embargo, este mal pensamiento puede ser rescindido al acudir un pensamiento mejor, el de pensar que es mejor dirigir la virtud hacia el Señor e inducirnos a no hacer estas cosas por los hombres. Después de mucha observación, hemos conocido cuál es la diferencia entre los pensamientos provenientes de los ángeles, los provenientes de los hombres, y los que provienen de los demonios. Los primeros, los angélicos, observan las varias naturalezas de las cosas y descubren las razones espirituales. Por ejemplo, la razón por la cual el oro fuera creado, esto es, para ser distribuido en las zonas inferiores de la tierra mezclado con la arena, y ser encontrado con mucho trabajo y fatiga. Y luego vemos cómo, una vez encontrado, es lavado con agua, pasado por el fuego, entregado a las manos de los artesanos, los cuales harán el candelabro de la tienda, el altar, los incensarios y las copas, en las cuales ahora no bebe más - por gracia de nuestro Señor - el rey de Babilonia. Por estos misterios arde el corazón de Cleofás. Pero el pensamiento que nos surge por obra de los demonios, no sabe ni comprende todo esto, sino que nos sugiere, descaradamente, el afán por la posesión del oro sensible, indicándonos todo el placer y la gloria que nos colmarán al tenerlo. En cuanto al pensamiento que proviene del hombre, el mismo no busca la posesión del oro, ni se preocupa por entender su significado simbólico, sino que nos introduce en la mente su forma desnuda, sin pasión ni codicia por poseerlo. Lo que decimos del oro, es válido también para las otras cosas, cuando este pensamiento es místicamente ejercido según esa regla. Hay un demonio, denominado vagabundo, que se presenta a los hermanos sobre todo durante el transcurrir del día. Éste pasea nuestro intelecto de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y de casa en casa. El intelecto entabla, al principio, simples diálogos. Luego se entretiene por más tiempo con algún conocido y corrompe el estado interior de los que encuentra, y luego, poco a poco, se va olvidando de su conocimiento de Dios, de las virtudes y de su propia profesión. Es pues necesario que el solitario observe de donde viene este demonio y a dónde éste quiere llegar. No es por casualidad que este demonio da todas estas vueltas. Lo hace para corromper el estado interior del solitario. De este modo el intelecto, enardecido por estas cosas, ebrio por todos los encuentros, inmediatamente se tropieza con el demonio de la fornicación, o de la ira, o de la tristeza. Sentimientos que masivamente destruyen el resplandor del estado interior. Pero nosotros, si realmente nos proponernos reconocer la astucia de este demonio, no debemos apresurarnos a gritar en contra de él, ni a meditar sobre lo sucedido, contando como éste realiza estos encuentros en nuestros pensamientos y de que manera va empujando el intelecto hacia la muerte. No soportando ser observado en su actuar, el demonio huirá de nosotros y nada podremos saber de lo que queríamos aprender. Más bien deberemos permitir que por uno o dos días, actúe a fondo, así podremos aprender bien sus maquinaciones, y lo haremos fluir enfrentándolo con nuestras palabras. Y sucede que cuando nos sentimos tentados, el intelecto está turbio y le resulta difícil ver lo que está sucediendo. Debemos pues, actuar cuando el demonio se ha ido de la siguiente manera: siéntate y trae a tu memoria lo sucedido, por dónde ha empezado todo, dónde has ido, y en qué lugar te sentiste atraído por el espíritu de la fornicación, de la tristeza o de la ira, y nuevamente recapitula lo sucedido. Examina todo muy bien y confíalo a tu memoria, así podrás enfrentar al demonio cuando se acerque. Observa atentamente el escondrijo donde él pretende llevarte y no lo sigas. Y si incluso quieres enfurecerlo, enfréntalo una y otra vez, hablándole directamente. Se sentirá muy molesto ya que no tolera ser avergonzado. Como demostración de que has sabido hablarle como es debido, verás que ese pensamiento que te acechaba te abandonó por completo. Es imposible que permanezca si es abiertamente enfrentado. Una vez que has vencido al demonio, seguirá una profunda somnolencia, una especie de estado de muerte, con una gran pesadez en los párpados, continuados bostezos, un gran peso en las espaldas. Pero el Espíritu Santo hará que todo esto se desvanezca luego de una intensa plegaria. El odio contra los demonios nos ayuda mucho a conseguir la salvación y es conveniente para la práctica de la virtud. Pero nosotros no estamos en condiciones de cultivarlo por nosotros mismos como un brote cualquiera, ya que los espíritus amantes del placer lo destruyen y lo conducen a ese amor habitual Este amor -o más bien, esta gangrena difícil de curar - es curada por el médico de las almas abandonándonos a una prueba. Efectivamente, permite que padezcamos de día o de noche, una situación horrorosa para el alma, de tal modo que ella retorna a su odio original, aprendiendo a decir lo que David dijo al Señor: De un odio perfecto los odié; se han convertido en enemigos para mí (Sal 138:22). Pues el que no peca con sus actos ni con sus pensamientos, odia con un odio perfecto, lo cual es índice de una máxima primitiva impasibilidad. ¿Y qué decir de ese demonio que deja al alma insensible? Siento temor de escribir al respecto. ¿No es increíble cómo el alma, cuando se encuentra con este demonio, sale de su estado interior, se despoja del temor de Dios y de toda piedad, no considera más al pecado como un pecado, ni actúa con responsabilidad, recordando al castigo y al juicio eterno como una cosa de nada y verdaderamente se mofa del terremoto del fuego (Jb 41:20). Reconoce a Dios, por cierto, pero no reconoce su mandamiento. Golpeas tu pecho porque ves al alma moverse hacia el pecado, pero ella no percibe nada. Tratas de convencerla con las Escrituras, mas ella no te escucha porque está obtusa. La enfrentas con la vergüenza de los hombres, pero no te atiende ni te entiende, como si fuera un cerdo que ha cerrado los ojos y se dirige hacia su recinto. A éste demonio nos llevan los persistentes pensamientos de vanagloria. Y se ha dicho de él que si aquellos días no hubieran sido abreviados, ninguna carne se hubiera salvado (Mt 24:22). Esto sucede a aquellos que raramente frecuentan a sus hermanos. El motivo es evidente: este demonio, frente a las desgracias de los demás, es decir las de aquellos que han sido acometidos por las enfermedades o que tienen la desgracia de estar presos o encuentran una muerte imprevista, huye en seguida, porque no bien el alma se ha conmovido y se llena de compasión, se disipa el endurecimiento producido por el demonio. Pero esta posibilidad no la tenemos a causa de la soledad en que vivimos o de la rara presencia, cercana a nosotros, de personas que sufren. Es justamente para que podamos huir de este demonio que el Señor nos recomienda, en los Evangelios, que visitemos a los enfermos y a los que están en la cárcel. Estaba enfermo y me visitasteis (Mt 25:36), nos dice. Pero debemos tener presente esto: si algún solitario, habiéndose tropezado con este demonio, no ha aceptado todavía pensamientos impuros, ni ha abandonado su casa entregándose a la acedía, éste ha recibido la tolerancia y la templanza, que han bajado de los Cielos y lo han bendecido por tal impasibilidad. En cuando a aquellos que han hecho suya la profesión de ejercitar la piedad, y eligen vivir junto a los mundanos, deben cuidarse de este demonio. Yo, en efecto, me avergüenzo delante de todos ustedes y no quiero seguir diciendo o escribiendo a su respecto. 

Fuente: La Filocalia

viernes, 27 de mayo de 2016

Sobre el discernimiento de las pasiones y de los pensamientos




Entre los demonios que se oponen a la práctica de las virtudes, los primeros que adoptan una actitud de guerra son aquellos que ostentan las pasiones por el buen comer, los que nos insinúan el amor por el dinero, y los que nos estimulan a buscar la gloria que proviene de los hombres. Todos los demás vienen detrás de éstos y reciben a los que han sido heridos por ellos. 

Efectivamente, es poco probable que se caiga en manos del espíritu de la fornicación si no se cayó antes por gula. Y no hay quien, habiendo sido turbado por la ira, no se haya previamente encendido por los placeres de la buena mesa, por las riquezas o por la gloria. Y no hay modo de huir del demonio de la tristeza, si no se soporta la privación de todas estas cosas. Así como nadie puede huir del orgullo, primera camada del diablo; si no se ha erradicado antes la raíz de todos los males, que es el amor por el dinero, si es verdad, como dice Salomón, que la indigencia hace al hombre humilde (Pr 10:4). 

En breve: no sucede que el hombre tropiece con el Demonio, si antes no ha sido herido por esos tres males principales. Y también delante del Salvador, el Diablo antepuso estos tres pensamientos: primeramente exhortándolo a convertir las piedras en panes, luego prometiéndole el mundo si se postraba a sus pies, adorándolo, y como tercera cosa, lo tienta con la posibilidad de que la gloria lo cubriría si, cayendo de las almenas del templo, los ángeles lo recogen y lo salvan, como Hijo de Dios que es. Pero nuestro Señor, mostrándose superior a todo esto, ordenó al Diablo que se alejara de Él, enseñándonos así que no es posible rechazar al Diablo si no se desprecian estos tres pensamientos. 

Todos los pensamientos demoníacos introducen en el alma conceptos relativos a objetos sensibles, y el intelecto, compenetrándose de ellos, imprime en sí mismo las formas de esos objetos. El alma reconoce, entonces, al demonio que se asocia al objeto mismo. Por ejemplo: si en mi mente se presenta la fisonomía de quien me ha agraviado u ofendido, es evidente que surgirán en mí pensamientos de rencor. Si surgiera el recuerdo de las riquezas o de la gloria, recordaré claramente por el objeto, cuál es el motivo de mi angustia. Lo mismo sucede con los otros pensamientos: por el objeto descubrirás quién es el que viene a insinuarlos. Sin embargo, no quiero decir que todo recuerdo de tales objetos provenga de los demonios. Porque es el intelecto mismo, accionado por el hombre, el que produce las imágenes de los acontecimientos. Provienen de los demonios aquellos recuerdos que suscitan la ira o la concupiscencia contra natura. 

Con motivo de la turbación que causan estas potencias, el intelecto, mediante el pensamiento, comete adulterios y se embarca en guerras, porque no puede acoger la imagen de Dios, su legislador. En efecto, esa luminosidad se manifiesta al principio fundamental del alma en el tiempo de la plegaria, en la medida en que ésta se despoje de los conceptos relativos a los objetos. 

El hombre no puede rechazar los recuerdos pasionales si no presta atención a la concupiscencia y a la cólera, disipando a la primera con ayunos, velando y durmiendo en el suelo, y calmando a la segunda con actos de soportación, de paciencia, de perdón y de misericordia. De las pasiones antedichas surgen casi todos los pensamientos demoníacos que empujan al intelecto a la ruina y a la perdición. Pero es imposible superar estas pasiones si no se desprecian totalmente los manjares, las riquezas y la gloria y aun el propio cuerpo, con motivo de aquellos pensamientos que tan a menudo lo flagelan. Es absolutamente necesario, pues, imitar a aquellos que se encuentran en el mar, en peligro, y que echan por la borda los aparejos a causa de la violencia de los vientos y de las olas. Pero llegados a este punto, debemos guardarnos de desprendernos de los aparejos para ser mirados por los hombres, o habremos ya recibido nuestra merced, ya que otro naufragio más terrible que el primero nos afligirá, y entonces soplará el viento contrario, el del demonio de la vanagloria. Por tanto, también el Señor nuestro de los Evangelios, impulsando a nuestro intelecto que es el capitán del barco, nos dice: Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser visto por ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los Cielos (Mt 6:1). Y dice además: Y cuando recéis, no seáis como los hipócritas; porque ellos gustan de orar en las sinagogas y en los cantones de las calles, de pie para ser vistos por los hombres: por cierto os digo, que ya tienen su pago (Mt 6:5-16). 

Pero en este punto debemos prestar atención al médico de las almas y observar como él cura la cólera con la limosna, y con la oración purifica el intelecto, y aún mas, diseca con el ayuno la concupiscencia: de este modo surge el nuevo Adán, quien se renueva a imagen de Aquel que lo ha creado, en el cual no existe - con motivo de la impasibilidad - ni macho ni hembra, y - basados en la única fe - ni griego ni judío, ni circunciso ni incircunciso, ni bárbaro ni escita, ni esclavo ni liberto, sino que todo está en Cristo.

Fuente: La Filocalia.

De cómo los demonios atacan la oración en la inteligencia





«Una vez que la inteligencia ha llegado a la pura y verdadera oración, los demonios no vienen ya a ella por la izquierda sino por la derecha. Le representan una visión ilusoria de Dios, alguna figura agradable a los sentidos, haciéndole creer que ya ha conseguido totalmente el fin de la oración…»

El P. Hausherr comenta así:

«Leamos las Centurias de Evagrio, supl. 27: “Los pensamientos diabólicos ciegan el ojo izquierdo, que es el que sirve para la contemplación de los seres.” No necesita mucha imaginación el comentador sirio Babai para comprender que el ojo derecho sirve para la contemplación de Dios. Ahora bien, esta es la etapa en la que nos encontramos, ya que el entendimiento ya “ora en verdad”. Es, pues, fácil comprender que los demonios vengan de la derecha y no por los pensamientos, sino por pasos físicos»

Filoteo el Sinaíta, dice así: «Hay muchos monjes que no comprenden la ilusión de sus propias mentes, que sufren a manos de los demonios; es decir, ellos se dan con diligencia a una sola forma de actividad, las buenas obras exteriores, y en cuanto a la actividad espiritual, esto es, la contemplación interior, ellos casi no se preocupan, ya que sobre este punto son ignorantes.» 

«Incluso si oyen de otros que la gracia obra interiormente en ellos, por celos no lo ven sino como un engaño a sí mismos», declara San Gregorio el Sinaíta

Fragmento tomado del libro Relatos de un peregrino ruso.


jueves, 26 de mayo de 2016

Los dones de Satanás


María Livia, la supuesta vidente de Salta, imponiendo las manos.

También Satanás concede poderes a sus devotos. A veces, como el auténtico embustero que es, los destinatarios de tales poderes no comprenden inmediatamente su procedencia o no quieren comprenderla, demasiado contentos con esos dones gratuitos. Así puede suceder que una persona tenga un don de presciencia; otros, sólo poniéndose ante un folio de papel en blanco con una pluma en la mano, que escriban espontáneamente páginas y más páginas de mensajes; otros tienen la impresión de poder desdoblarse y que una parte de su ser puede penetrar en casas y en ambientes incluso lejanos; es muy corriente que algunos oigan «una voz» que a veces puede sugerir oraciones y otras veces cosas completamente distintas.
Podría continuar con la lista. ¿Cuál es la fuente de estos dones
especiales? ¿Son carismas del Espíritu Santo? ¿Son regalos de procedenciadiabólica? ¿Se trata más sencillamente de fenómenos metapsíquicos? Es preciso un estudio o un discernimiento realizado por personas competentes
para establecer la verdad. Cuando san Pablo estaba en Tiatira, le sucedió que continuamente le seguía una esclava que tenía el don de la adivinación y con esta peculiaridad suya procuraba mucho dinero a sus amos. Pero era un don de origen diabólico que desapareció inmediatamente después de que san Pablo hubo expulsado al espíritu maligno (Ac. 16, 16-18).
A título de ejemplo, reproducimos algunos pasajes de un testimonio firmado por «Erasmo de Bari» y publicado en Rinnovamento dello Spirito Santo en septiembre de 1987. Las observaciones entre corchetes son nuestras.
«Hace algunos años hice el experimento del juego del vaso sin saber que se trataba de una forma de espiritismo. Los mensajes utilizaban un lenguaje de paz y hermandad [adviértase cómo el demonio sabe enmascararse bajo apariencias de bien]. Después de algún tiempo fui investido de extrañas facultades precisamente en Lourdes, mientras desempeñaba mi misión [también este detalle es digno de destacar: no existen lugares, por más sagrados que sean, donde el demonio no pueda introducirse].
»Tenía las mismas facultades que en parapsicología se definen como extrasensoriales, es decir: clarividencia, lectura del pensamiento, diagnósticos clínicos, lectura del corazón y la vida de personas vivas o difuntas y otros poderes. Algunos meses más tarde se añadió otra facultad:
la de anular el dolor físico con la imposición de manos, aliviando o eliminando el estado de sufrimiento; ¿era quizá la llamada pranoterapia?
»Con todos estos poderes no me era difícil hablar con la gente; pero después de los encuentros esa gente quedaba aturdida por lo que yo le decía y con un sentimiento de profunda turbación porque la condenaba por los pecados cometidos, ya que los veía en su alma. Pero, leyendo la palabra de
Dios, me daba cuenta de que mi vida no había cambiado en absoluto. Seguía siendo fácil presa de la ira, lento para el perdón, propenso al resentimiento, susceptible ante la ofensa. Tenía miedo de cargar con mi cruz, tenía miedo de la incógnita del futuro y de la muerte.
»Después de una larga peregrinación y tormentosos pesares, Jesús me orientó hacia la Renovación. Aquí he encontrado algunos hermanos que han rogado por mí, y ha resultado que lo que me había sucedido no era de origen divino, sino fruto del maligno. Puedo testimoniar que he visto la potencia del nombre de Jesús. He reconocido y confesado mis pecados del
pasado, me he arrepentido, he renunciado a toda práctica oculta. Estos poderes han cesado y he sido perdonado por Dios; por eso le estoy agradecido.»
No olvidemos que también la Biblia nos proporciona ejemplos de
idénticos hechos extraordinarios realizados por Dios o el demonio. Algunos prodigios que Moisés, por orden de Dios, realiza delante del faraón, son realizados también por los magos de la corte. He aquí por qué el hecho en sí, tomado aisladamente, no es suficiente para explicarnos la causa cuando
se trata de fenómenos de esta índole.
Añado que con frecuencia las personas afectadas por trastornos
maléficos poseen «sensibilidades» particulares: entienden inmediatamente si una persona está imbuida de negatividad, prevén acontecimientos futuros, a veces tienen una notable tendencia a querer imponer las manos a personas psíquicamente frágiles. Otras veces tienen la impresión de poder influir sobre los acontecimientos del prójimo, augurando el mal con una
perversidad que sienten en sí mismas, casi con prepotencia. He visto que es preciso oponerse a todas estas tendencias y vencerlas para poder llegar a la curación.

Source:Habla un Exorcista por Gabriele Amorth

martes, 24 de mayo de 2016

Don Bosco y el demonio


boscoconfesion


Esas frecuentes comunicaciones con el más allá, con ese Cielo abierto ante la mirada deslumbrada del humilde sacerdote, y esos secretos entrevistos en él, no podían dejar tranquilo al infierno. El príncipe de este mundo, como lo llama Jesucristo, se inquietaba ante el apoyo divino. Su odio por las almas que el apóstol, iluminado de aquel modo, salvaba por millares, lo impulsaba de todas maneras a esterilizar el esfuerzo del Santo. Por innumerables asaltos intentó debilitar su celo. A partir de 1862, esas persecuciones fueron verdaderamente infernales.
De noche, preferentemente, no cesaba de atormentarlo. Sobre este pinito poseemos las confidencias de la víctima. Al clérigo Cagliero, a Bonetti y a Ruffino, quienes, en una mañana de febrero de 1862, lo hallaron pálido y extenuado, confesó que el demonio infestaba sus noches, y agregó detalles.
Ora aullaba junto a su oído; ora desencadenaba en el cuarto un viento tempestuoso, que barría con todos los papeles del escritorio; en ciertos momentos partía sin descanso astillas de madera, o hacía salir llamas de la estufa apagada, o bien arrebataba las cobijas, o agitaba violentamente el lecho. La señal de la cruz detenía el asalto, que volvía a comenzar instantes después con renovado vigor. Lanzaba gritos estridentes y siniestros, que provocaban espanto; desencadenaba en el techo un estruendo terrible, semejante a un escuadrón de caballería lanzado al galope; sacudía a Don Bosco por los hombros; se sentaba irónicamente sobre su pecho; hacía danzar la mesa de luz por el centro de la habitación; le pasaba un pincel helado por la frente, por la nariz, por el mentón; levantaba la cama y la dejaba caer bruscamente al suelo; sacudía puertas y ventanas hasta durante un cuarto de hora; se le aparecía en forma de animales feroces: osos, tigres, lobos, serpientes, o de monstruos indescriptibles, que se abalanzaban furiosos sobre él…
Advertidos de tales hechos por Cagliero, algunos discípulos de Don Bosco, los más valientes y fuertes: Savio, Bonetti y Ruffino, quisieron velar junto a la puerta. Pero luego de algunos minutos huyeron espantados. No podían resistir aquel tumulto infernal.
El mismo Don Bosco, en ciertos días, salía agotado de esa lucha que no le dejaba ninguna noche tranquila. Una vez, incluso no soportándolo más, corrió a refugiarse en casa de su amigo el obispo. La primera noche, todo marchó a maravilla; tranquilidad absoluta. El Santo se lisonjeaba ya de que el demonio había perdido su rastro. Desgraciadamente, desde la siguiente noche el asalto volvió a comenzar. Por precaución habíase quedado charlando de sus asuntos con el buen obispo hasta la una de la mañana. Pero no hacía un cuarto de hora que se había dormido, cuando un monstruo horroroso se alzó a los pies de su lecho, pronto a lanzarse sobre él. Ante esta visión Don Bosco lanzó tal grito, que todos los moradores se despertaron, y acudieron para informarse sobre el motivo de lo sucedido. El Santo respondió que había sufrido una pesadilla, y que era esa la causa de su alarma y terror. Al día siguiente, por la mañana, en el desayuno, confesó todo al obispo, y por la noche retomaba el camino a Turín, persuadido de no poder despistar al adversario.
¿Cuál era, pues, el motivo del desencadenamiento de este furor demoníaco?
Sin duda, el perjuicio que Don Bosco causaba al infierno; la cantidad de víctimas que le arrebataba, y sobre todo, el pensamiento de los estragos que causaba y seguiría causando en el reino del mal la joven Congregación, que ese mismo año iba a afirmar su vigor por la profesión religiosa de sus veintidós primeros miembros.
Acaso se agregaran también razones especiales. Don Bosco pensó durante mucho tiempo que una de las causas de esos asaltos diabólicos era la parte activa tomada por él en la apertura de la escuela católica que en el otro extremo de Turín, muy cerca de su Oratorio de San Luis, debía combatir a la escuela protestante. Estaba persuadido, sobre todo, que sufriendo tales asaltos desviaba hacia él la rabia del infierno, y protegía también de ese modo el alma de sus hijos.
— ¿Por qué, pues — le preguntaba uno de sus hijos, al volver de Ivrea —, no exorcizasteis al demonio, como lo habíais prometido?
—Pero si lo alejo de mí, os atacará a vosotros.
— Entonces la noche que os dejó tranquilo en Ivrea, ¿hizo de las suyas aquí en Turín?
—En efecto — respondió Don Bosco. — Esa noche hizo grandes estragos en el Oratorio.
—Pero, ¿por qué no le preguntáis lo que quiere?
— ¿Quién os dijo que no lo he hecho?
—   ¿Y qué os respondió? — preguntaron ansiosos todos los jóvenes.
Don Bosco juzgó prudente no responder a la pregunta, y dijo simplemente:
— Orad.
Los jóvenes no dejaron de hacerlo.
Don Bosco supo recobrar progresivamente sus fuerzas perdidas.
Esta lucha con el espíritu de las tinieblas duró, a pesar de todo, más de dos años, con intervalos irregulares, hasta 1864.
Una vez en que el Santo contaba familiarmente a sus íntimos esas noches diabólicas, y narraba el espanto que causa la sola presencia del demonio, lo interrumpió uno de sus jóvenes, diciendo:
— ¡Oh, lo que es yo, no le tengo miedo!
— ¡Cállate! — exclamó Don Bosco con terminante acento que sorprendió a todos. — ¡Cállate! Ignoras hasta dónde llega, con el permiso de Dios, el poder de Satanás.
— Ya lo sé. Mirad, Don Bosco; si lo viera, lo tomaría por el cuello y le haría pasar un mal rato.
— Estás diciendo tonterías, hijo mío. El miedo tan sólo te mataría al menor contacto.
— Pero le haría la señal de la cruz…
— Eso lo detendría un instante.
— Entonces, ¿cómo hacéis para rechazarlo?
— Conozco ahora perfectamente el medio de hacerlo huir. Desde que lo empleo, me deja tranquilo.
— ¿Cuál es? ¿El agua bendita?
— En ciertos momentos, la misma agua bendita no es suficiente.
— ¡Oh, decidnos el remedio! — suplicaron en coro los jóvenes.
— Lo conozco, lo he empleado. ¡Y cuán eficaz es!…
Luego calló, guardando para sí el secreto.
De este diálogo sólo podemos sacar esta conclusión: cierto día, por un medio desconocido, pero que nuestra fe adivina, el siervo de Dios eliminó definitivamente la intromisión del demonio en su vida.
Creemos que, terminado este largo combate, los ángeles, como en la escena de la tentación del Evangelio, se acercaron para servir al vencedor. Estos, por otra parte, jamás lo abandonaron, pues las comunicaciones de lo alto, durante esos dos años de tortura, fueron más abundantes y consoladoras que nunca.
Al verlo pasar, actuar, entregarse a menesteres humildes; al ver al pobre Don Bosco, como él se llamaba; al escucharlo hablar y bromear con sus niños,¿quién hubiera sospechado que su alma era teatro de semejantes fenómenos, y que mientras el Cielo lo inundaba de claridad, el infierno lo llenaba de espanto? Es preciso confesar que Don Bosco ocupa un lugar prominente en las filas de la santidad, cabalmente por ese contraste entre la humildad de su exterior y el esplendor de su alma. Hallamos santos más notables, más milagrosos, de una mayor irradiación de obras en veinte siglos de cristianismo; pero convengamos en que hallamos muy pocos en la historia de la Iglesia tan originales y atrayentes.
“SAN JUAN BOSCO” Un gran educador
AUFFRAY
AÑO 1954
Fuente: Adelante la Fe.

La familia es una poderosa herramienta exorcística





En el Evangelio de Marcos, después de que Jesucristo sana al endemoniado de Gerasa Él le dice: “ve de nuevo a tu familia”.

Con estas palabras, el jefe exorcista, le da a su discípulo recién liberado el secreto para continuar la libertad y la protección de lo demoníaco. La familia, como un reflejo de la Sagrada Familia, es una cobertura espiritual de protección de lo demoníaco.



Las parejas casadas son “curadas, perfeccionadas y exaltadas” en el contexto del matrimonio sacramental y, por su mutuo ofrecimiento se convierten en un “sacramental” el uno al otro y a sus hijos.
Una madre muy ocupada, con niños, un esposo devoto, activo en la comunidad y la iglesia, no se convierte fácilmente en una víctima de la obsesión demoníaca o posesión. 
¿Por qué?
Una persona cuya vida está llena de relaciones personales divinas, una persona que vive dentro de un amoroso (aunque quizás no perfecto) ambiente familiar no deja espacio en su vida para una “relación” con un espíritu maligno.
Los ángeles caídos buscan la relación con personas que se burlan de la relación de Dios con su pueblo. Los demonios tratan de burlarse de la Santísima Trinidad y la orientación comunitaria de Dios a la familia humana.
Los demonios tientan y seducen a las personas para que realicen un pacto espiritual. Esto puede ocurrir si una persona da su consentimiento, su libre albedrío engancha y comienza su relación con el diablo.
En su clásico espiritual “Screwtape Letters”, CS Lewis articula magistralmente estrategias demoníacas destinadas a llevar a las personas lejos de Dios y a la influencia de lo demoníaca.

LA SANACIÓN DEL ENDEMONIADO DE GERASA

Las palabras de Jesús al hombre de Gerasa, “Vuelve a tu familia” son de instrucción. El Apóstol Marcos escribe:
Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras. Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.».
Es que él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.» Y le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque somos muchos.» Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la región.
Había allí una gran piara de puercos que pacían al pie del monte; y le suplicaron: «Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.» Y se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los puercos, y la piara – unos 2.0000 se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron ahogando en el mar.
Y al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía estar con él. Pero no se lo concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa, donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti.»El se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados. (Marcos 5,5-13; 18-20).
El endemoniado de Gerasa, recién liberado, desea seguir a su “libertador” y pide a Jesús que lo dejara ir con él. Jesús insiste en que en lugar de ir a la barca, el hombre debe volver a su familia y decirles lo que el Señor ha hecho por él.
La riqueza de la visión espiritual en esta escritura es digno de consideración en oración. A medida que perseveramos en nuestra peregrinación es un momento oportuno para pedir, buscar y llamar al corazón del jefe exorcista que libera y nos sane.

LO QUE LA PARÁBOLA DEL ENDEMONIADO DE GERASA ILUSTRA

Jesús, el jefe exorcista, libera misericordiosamente personas que se han unido en cadenas del pecado y del mal. El primer paso hacia la liberación de hoy es el sacramento de la reconciliación, que es más poderoso que el Rito de Exorcismo porque El rito no es un sacramento.
Jesús dio la palabra y el espíritu inmundo salió del hombre. Podemos implorar a Jesús pidiendo Su palabra para limpiarnos especialmente en la Santa Comunión cuando oramos, “… una palabra tuya servirá para sanarme”.
La fidelidad a nuestra vocación en la vida es una cobertura espiritual de protección. Al discípulo de Gerasa sanado se le dijo que regresara a su familia como el camino de seguimiento de Jesús.

El hombre de Gerasa fue liberado de la posesión demoníaca y la curación interior necesaria continuaría en el contexto de su familia.


Jesús le pidió a su discípulo recién hallado que le diga a su familia lo que Dios había hecho por él. El diablo es derrotado por el testimonio como se revela en Apocalipsis 12:11:
“Y ellos le han vencido por la sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio.
Cuando proclamamos las maravillas del Señor estamos derrotando el mal.

LA ACCIÓN DE LOS ÁNGELES CAÍDOS

Los ángeles caídos abogan por satanás y trabajan para llevar a las personas a la condenación eterna, donde hay privación de la relación con Dios, no hay amor en absoluto. El mundo de los demonios es puro odio de Dios y del hombre, pero es relacional con el propósito de tentar a las personas.
El Catecismo articula la verdad de los ángeles caídos:
391 Tras la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios que, por envidia, los hace caer en la muerte. La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado satán o diablo. La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. “Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali” (“El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos”).
393 Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no pueda ser perdonado. “No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte”.
A medida que avanzamos en el camino hacia nuestra Pascua, puede ser útil reflexionar sobre las palabras del Señor sobre lo demoníaco… “vuelve a tu familia.”
Angelologistas coinciden en que aproximadamente un tercio de los ángeles han caído pero dos tercios de los ángeles son magníficos mensajeros de Dios y nos bendicen. Ellos nos defienden enormemente de los ángeles caídos.

No estamos solos en la “buena batalla.” Tenemos un poderoso ángel de la guarda y muchos mensajeros angélicos de Dios que nos rodean con la protección. La devoción a San Miguel es prudente. Pero el matrimonio sacramental y la familia también proporcionan una armadura de protección efectiva.